Estados Unidos anuncia su intención de armar a Kosovo; Bosnia desmantela una red terrorista musulmana con armamento militar de última generación
X- NUEVO DIGITAL - ARCHIVO-SELECCIÓN: KOSOVO, DEL AVISPERO DE LOS BALCANES AL AVISPERO DE LAS CIVILIZACIONES
Está de moda. Una y otra vez el mismo argumento. No hay medio de comunicación árabe y/o musulmán de pensamiento homologable con la civilización que no repita hasta la saciedad cómo Kosovo no debe ser visto como una quinta columna musulmana en el corazón de Europa, sino como el seguro faro de un islam “moderado” conviviendo armoniosamente en un simple y puro proyecto civil y nacional. Sólo de vez en cuando algún kosovar que no encaja dentro del islam “moderado” contrasta, con la realidad de la inexorable persecución y la amenaza de muerte, el entusiasmo islámico por unos Balcanes donde los minaretes se han convertido ya en implacables bayonetas políticas, como decía el poema islamista tan del gusto del primer ministro turco Erdogan (ND), por cierto, rendido hincha de un Kosovo albanokosovar con quien espera un día no lejano cerrar en Bruselas el frente islámico que va pregonando por los foros internacionales de la Umma.
Seguimiento:
El problema de Serbia es que no tiene amigos poderosos con la abrumadora capacidad de influencia y presión que Estados Unidos ha demostrado (ND) con las dóciles naciones del G-8, donde sólo Rusia resiste y resistirá, y más allá de una China ocupada por el momento en "aplastar" al Tíbet y en otros grandiosos proyectos de fomento de la democracia y los derechos humanos.
Desde Serbia, el gobierno de Belgrado denunciaba una y otra vez las “presiones” para el reconocimiento de un Kosovo independiente, a las que, en primera instancia, sucumbía lo más granado de Europa más Canadá, y, en segunda vuelta, varios de los países balcánicos o del entorno balcánico, como Croacia, Hungría y Bulgaria, presiones que ahora se dirigen al bloque musulmán. Aunque Rusia también denunciaba esas “presiones” de Washington y de su coro de grandes capitales europeas, tampoco Moscú se está precisamente quieto en el tira y afloja por las capitales del Corán. La diplomacia soviética conseguía evitar que la última y tan levantisca como siempre cumbre de la Organización de la Conferencia Islámica (ND) apoyara la independencia kosovar. Y es que Sergey Lavrov, el mismo ministro ruso de exteriores que declaraba a Rusia como “parte del mundo musulmán” ante los delegados de la cumbre de Senegal, no deshace las maletas en su afán por mantener el cordón umbilical con el bloque musulmán.
Bush: "Armar a Kosovo favorece la paz mundial"
De hecho, hábil en jugar con las primarias mentalidades coránicas, Lavrov tampoco ha dejado de repetir entre las largas túnicas y los ceñidos turbantes, envenenándolos a todos, cómo países no musulmanes y no árabes están presionando para reconocer a un Kosovo de mayoría musulmana. Es decir, no musulmanes y no árabes están decidiendo el destino de musulmanes. El mismo juego peligroso de alianzas con el diablo para frenar al Gran Satán que rusos y musulmanes se disputan en las odiadas verdes colinas de Washington, donde, por otra parte, no se anda escaso de abrumadora simplicidad política, con un John Kerry enarbolando la bandera de Obama bajo el argumento de que un negro podrá mejorar las relaciones de Estados Unidos con los países islámicos puesto que el aspirante presidencial también “ha llegado de un lugar de opresión y represión durante años en su propio país”.
Abrumadora simplicidad política demócrata, y abrumadora acción de hechos consumados en el lado republicano, donde, en un país en el que prensa y políticos de cualquier color cierran filas en la causa kosovar, Bush -tras recomponer con, digamos, extremadamente dudoso éxito el mapa geoestratégico del Oriente Medio asiático- ahora no quiere abandonar la Oficina Oval sin dejar su semilla en el Oriente Medio europeo. Y, para ello, el presidente estadounidense anunciaba personalmente, de cuerpo y alma, revolviendo aun más el estómago a los serbios, cómo Washington se encuentra preparado para armar al ejército kosovar porque de esa forma "se fortalecerá la seguridad de los Estados Unidos y se fomentará la paz mundial". Desde Serbia se recuerda que ya hay demasiadas armas en ‘su provincia’, entre las de la OTAN y las de las distintas y coloridas mafias locales de todo tipo (ND), afortunadamente cada vez menos visibles en los no menos clásicos y brutales atracos a las pacíficas y confiadas casas particulares de la Europa Occidental, modo de ‘recaudación’ para la causa independentista que los ‘guerrilleros’ albanokosovares ya consideran territorio casi quemado tras asolarlas durante más de una década, prefiriendo ahora las drogas o las prostitutas, a la agresión y el atraco con armas de asalto.
El islam saudí y las minas antitanque de Alá en Bosnia
Pero, en la veloz carrera del rearmamento local y regional balcánico en el que andan metidos con indisimulada fruición países, provincias, grupos y grupúsculos de todo tipo religioso, nacional, étnico y político, los vecinos bosnios del norte también están viendo cómo la yihad balcánica, lejos de los hermosos artículos árabes y musulmanes sobre las bondades del faro islámico “moderado” regional, ya enseña de forma indisimulada los dientes. Los dientes y también la abrumadora cantidad de armamento militar con que los soldados de Alá se encuentran dispuestos a pasar a la acción. A diferencia de las ‘inocentes’ bombas de la masacre al estilo de Londres o Madrid, con delincuentes marroquíes de poca monta y esporádico navajazo consiguiendo explosivos de turbios y ridículos españoles al borde de la solvencia mental, en Bosnia la cosa va en serio. Tan en serio como el arsenal compuesto por armas de asalto, munición y todo el equipamiento militar que la policía de Sarajevo le encontraba a una red terrorista wahabbí que no es la primera sorprendida dispuesta para la acción.
Nada de navajeros magrebíes ni de conseguidores de bombas en el filo de la normalidad intelectual humana metiendo en mochilas unos pocos explosivos. En Bosnia, el yihadismo ya tira de las minas antitanque, de los sistemas de navegación guiados por láser, de los mapas topográficos, y, en general, del equipamiento electrónico de toda condición con que el wahabbismo saudí apoya la penetración en medios y dinero de su interpretación coránica, tan lejana de los amables artículos sobre un islam pacífico que no hará sino beneficiar a una Europa que debería abandonarse a la nueva era de la luz y el esplendor que le llega de la tercera oleada musulmana a su conquista.
