NUEVO DIGITAL Internacional - Miembros del gobierno de Chávez y sectores activistas afines relacionan a España con un intento de "desprestigio" de Venezuela dirigido por Estados Unidos y medios internacionales de prensa aliados al "sionismo"
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Miembros del gobierno de Chávez y sectores activistas afines relacionan a España con un intento de "desprestigio" de Venezuela dirigido por Estados Unidos y medios internacionales de prensa aliados al "sionismo"

Miembros del gobierno de Chávez y sectores activistas afines relacionan a España con un intento de "desprestigio" de Venezuela dirigido por Estados Unidos y medios internacionales de prensa aliados al "sionismo"

06.10.08 • 02:14 GMT • Javier Monjas - Madrid Email

Todo comenzó con un reportaje en Foreign Policy en el que se declaraba a Caracas como la ciudad más violenta del mundo, destacada por delante de cualquier otra “cuando se habla de violencia brutal y homicida”. De inmediato, el régimen venezolano reaccionó con una inusitada virulencia a la que pronto se unieron sectores oficiosos bolivarianos. En unos y otros, los ataques se dirigieron a una confusa amalgama supuestamente coaligada en la conspiración en la que salieron a relucir los nombres de Estados Unidos, España, periodistas y periódicos de la propia Venezuela, medios españoles como la Agencia EFE o El País, organizaciones internacionales de prensa, los "lobbies sionistas", la CIA, el neoliberalismo, los “grandes poderes del mundo” y hasta Salvador Allende como mudo testigo de cómo se las gastan los anteriores. El siguiente es el relato de un nuevo ‘big bang’ de contrainformación propagandística en la Venezuela contemporánea, expandido por la desenfrenada paranoia del mundo bolivariano y sus satélites al servicio del universo donde resplandece un Hugo Chávez heliocéntrico.

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Mario Vargas Llosa denunciaba hace unos días cómo Hugo Chávez “está llevando a Venezuela a una tradición autoritaria y caudillista” desde “una tradición de cuarenta años de vida democrática, aunque con una corrupción enorme, es verdad”. Sin embargo, más allá de la calidad democrática en Venezuela, lo que todos los venezolanos perciben -incluyendo a los ‘chavistas’ y al propio gobierno del país- es el inusitado deterioro de la seguridad pública, desbocada en inflamables cifras de asesinatos en las calles de la madre, madrina y madrona de todas las ciudades más peligrosas del mundo: Caracas.

"Matriz de desprestigio"

“La capital del país de Chávez, Caracas, se ha convertido en mucho más peligrosa durante los últimos años que cualquier otra ciudad de América del Sur, ganando incluso a la antaño famosa Bogotá”. Así comenzaba su ‘ranking’ de “Las capitales mundiales del asesinato” la revista Foreign Policy en un reportaje exclusivo para su edición en Internet. En una lista que iba seguida en el ranking maldito por Ciudad del Cabo, Nueva Orleans, Moscú y Port Moresby, en Papúa Nueva Guinea, el dudoso honor de Caracas como cabeza del lugar del mundo donde es más probable ser asesinado se acompañaba de “cifras oficiales” que establecían cómo la tasa de crímenes ha subido un 67 por ciento desde que Chávez se convirtió en presidente del país. Con 130 asesinatos por cada 100.000 habitantes, la proporción de muertes violentas subiría, según algunos “expertos” -no identificados por la publicación-, hasta los 160 por 100.000, en un recuento que no incluye ni los asesinatos dentro de las prisiones, ni los originados en las “detenciones con resistencia” en las que la policía chavista, “ya conocida por su brutalidad contra los estudiantes que protestan”, se emplearía a fondo lejos de los recuentos oficiales.

De inmediato, la información de Foreign Policy fue reseñada por la agencia española de noticias EFE en un despacho que, a su vez, fue reproducido por la prensa internacional y por los propios medios venezolanos de referencia, como El Nacional y El Universal, este último tanto en su edición en español como en la editada en inglés. Mal asunto. En horas, la oficial Agencia Bolivariana de Noticias (ABN) se 'despachó' con otro despacho -más bien un ‘contradespacho’- titulado ya de forma harto significativa: “Continúa matriz de desprestigio a Venezuela en medios extranjeros”. “El artículo (de Foreign Policy) evidencia un sentido contencioso y con alta inclinación a la opinión política”, afirmaba, en esa información de la ABN, el viceministro de Comunicación Estratégica de Venezuela, Freddy Fernández. Este funcionario denunciaba, entre otras cosas, cómo la información había sido ilustrada con una fotografía de Chávez disparando un arma o cómo no se identificaban ni las fuentes oficiales para las cifras de asesinatos ni los expertos que las aumentaban.

'Conexión Washington-Caracas-Madrid'

Sin embargo, el malestar del gobierno venezolano se extendíó también a “la agencia estatal española de noticias EFE”, quien “se encargó de imprimir (a la nota de Foreign Policy) un tono más crudo” por apuntar que “Caracas encabeza la lista de las cinco ciudadades con los índices más altos de violencia brutal y homicida”. Con los ingredientes de la supuesta “matriz de desprestigio” contra Venezuela, era cuestión de horas que los sectores de la izquierda en el entorno bolivariano pusieran nombres y apellidos a la ‘conspiración’. Y así fue, vía Rebelión, madre, madrina y madrona de todos los izquierdismos antioccidentales y antisistema tan alabados y citados desde grupúsculos pseudorevolucionarios tanto como por organizaciones de musulmanes conversos españoles (ND).

La mentira de Moisés Naim va de Washington a Caracas, pasando por Madrid”, titulaba una colaboradora de Rebelión su noticia sobre el caso, en el paroxismo de todas las teorías de la conspiración extendidas como una hidra siniestra por varios continentes. Esta colaboradora del nodo izquierdista ponía en el punto de mira a los grandes periódicos venezolanos que, como El Nacional y El Universal, habían publicado la noticia de EFE, y los relacionaba con su integración en la Sociedad Interamericana de Prensa, que, por cierto, ha celebrado estos días su Asamblea General en Madrid, con las referencias a Venezuela como uno de los casos más graves de agresión a la libertad de prensa. A la SIP pertenecen los principales medios en lengua española de América, Estados Unidos incluído, y con extensión a los principales medios españoles. Los premios de la organización periodística reconocen a las cabeceras de referencia absoluta en los diversos países latinoamericanos, muchas de ellas trabajando en condiciones de libertad y seguridad extremadamente difíciles, en el primer caso, por choques con el bolivarianismo rampante y totalitario en varios países de la zona (ND), y, en el segundo, por las masacres de las mafias y las bandas (ND) que se están cebando especialmente con México (ND) y sus periodistas independientes (ND).

Allende y el "lobby sionista", nuevos invitados

Sin embargo, para Rebelión, en su cruzada contra la ‘infamia’ abatida sobre Venezuela, vía Caracas, la SIP es “un cartel de empresarios de mil cuatrocientos medios impresos y agencias, creada por dos agentes de la Agencia Central de Inteligencia estadounidense en 1943, en la Cuba de Fulgencio Batista” y que “ha apoyado todas las dictaduras militares y las intervenciones estadounidenses en América Latina”. En la imputación se incluía también a la agencia española EFE, la cual habría recibido “un subsidio de la CIA para sus operaciones en América Latina” en las conspiraciones políticas y periodísticas dirigidas desde Estados Unidos para acabar con el régimen de Salvador Allende. Sin embargo, al ataque del ‘imperialismo’ vía medios españoles, estadounidenses y latinoamericanos le faltaba la necesaria acción ‘sionista’ oculta. Y esta también llegó en la figura de Moisés Naím, precisamente director de Foreign Policy, venezolano y, casualmente, “vinculado al lobby sionista”, según Rebelión, y un personaje que “últimamente ataca a Venezuela desde la columna que le brinda el diario español El País como el experto francotirador comunicacional que es”.

El propio medio izquierdista se tomaba la molestia de realizar una “recapitulación” con todos los ingredientes añadidos al guiso de la conspiración: “Tenemos una información falsa, fabricada y financiada por Washington, que es reproducida por la Agencia EFE y replicada a su vez en los principales diarios venezolanos, con el único objetivo de desacreditar al presidente venezolano (reparen en que el artículo de Foreign Policy habla de Venezuela como “el país de Chávez”). Se trata de un procedimiento de intoxicación e intervención política que ya hemos padecido en América Latina anteriormente, curiosamente con el mismo protagonista estelar: la Sociedad Interamericana de Prensa, un cartel de empresarios de mil cuatrocientos medios impresos y agencias, creada por dos agentes de la Agencia Central de Inteligencia estadounidense en 1943, en la Cuba de Fulgencio Batista”.

Caracas: Asesinatos en la oposición

Mientras tanto, y como reflejan los medios de la 'conspiración' imperialista-sionista-española-estadounidense, en la Caracas de cada día mueren asesinados desde los humildes taxistas acribillados en un robo hasta líderes estudiantiles y periodistas opuestos a Chávez, cuyos crímenes sin robo son, según muchos, auténticos atentados que continúan impunes, denunciados por las organizaciones internacionales de periodistas al servicio del sionismo imperialista, según los sectores bolivarianos acosados por las mentiras y las conspiraciones internacionales de Washington a Madrid.



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