NUEVO DIGITAL Internacional - 'One Law for All': Organizaciones laicistas y ateas toman la iniciativa en el ataque a la implantación de la 'ley islámica' como sistema legal paralelo en el Reino Unido
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'One Law for All': Organizaciones laicistas y ateas toman la iniciativa en el ataque a la implantación de la 'ley islámica' como sistema legal paralelo en el Reino Unido

'One Law for All': Organizaciones laicistas y ateas toman la iniciativa en el ataque a la implantación de la 'ley islámica' como sistema legal paralelo en el Reino Unido

17.12.08 • 03:03 GMT • Javier Monjas - Madrid Email

Con un gobierno británico que ya admite rango legal para los ‘tribunales de arbitraje’ convertidos en cortes islámicas vinculantes (ND); con un arzobispo de Canterbury que, en nombre de la Iglesia de Inglaterra, pide la incorporación de la sharia al sistema legal brtiánico(ND), y con una conferencia episcopal católica que demanda salas de rezo y abluciones para los musulmanes en los colegios católicos (ND) mientras el Vaticano anima a los musulmanes a continuar exigiendo “el lugar de Dios en la sociedad” (ND), han sido las organizaciones de defensa del laicismo las que se han decidido pasar a la acción. La National Secular Society -descrita desde el propio Reino Unido como una organización de ateos de la línea dura- acaba de presentar ante la Cámara de los Lores una campaña con un eslógan bien expresivo: “One Law for All”. En ella se exige legislación urgente para “poner coto a las actividades de los tribunales informales de la sharia” en el Reino Unido ante la gravedad de un carácter “discriminatorio” contra mujeres y niños que estudios e informaciones independientes -incluso de think-tanks musulmanes- no dejan de confirmar una y otra vez.

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Muchas mujeres musulmanas en el Reino Unido son discriminadas en los casos en que sus divorcios, matrimonios forzados o situaciones de violencia doméstica son ‘juzgados’ por los imanes tras las puertas de las extremadamente opacas, cuando no turbias, mezquitas del país. “Algunas mujeres se han dirigido a los imanes (en casos como los anteriores) y los imanes las han animado a permanecer con sus maridos, o con sus parientes políticos, debido a que tienen un compromiso de deber bajo la sharia”, se denuncia en un estudio que acaba de publicar el Centre for Islamic Pluralism sobre las situaciones que se viven en el Britanistán de Londres, las West Midlands, West Yorkshire y Lancashire.

"El negocio de la sharia"

La polémica sobre la presión de los imanes contra las mujeres para que acepten las inflexibles y, en ocasiones, brutales normas de la ley islámica se recrudecía después de que nada menos que una doctora de la sanidad pública británica fuera ‘retenida’ en Bangladesh por su propia familia durante meses -incluyendo ingresos en sanatarios psiquiátricos- para forzarla a casarse con el sujeto que habían elegido para ella. Su ‘liberación’ y llegada a Londres fue seguida ayer como un acontecimiento nacional, con despachos urgentes de las agencias sobre el aterrizaje de su avión en Heathrow en plena madrugada.

Por si fuera poco, el estudio del Centre for Islamic Pluralism denunciaba el “comercio” de los imanes con este tipo de casos puesto que, de media, acudir a sus servicios para conseguir un divorcio islámico cuesta unas 250 libras. En este sentido, hace unos meses también eran organizaciones musulmanas disidentes con el vendaval integrista ortodoxo las que denunciaban a las denominadas ‘finanzas islámicas’ como un “timo” y un “obsceno intento de desplumar a la ya marginada comunidad musulmana” del Reino Unido mediante las “amenazas” de los imanes con el “infierno” si los musulmanes utilizaban los servicios de los bancos de los “infieles” (ND). Sordas a las denuncias que comienzan a elevarse desde los sectores más progresistas de la comunidad musulmana, las propias autoridades británicas acaban de abrir un periodo consultivo para incorporar las finanzas de Alá al sistema económico del Reino Unido.

Un yihadista asesorando a Londres sobre antiterrorismo

Cada día, día tras día, la alarma se extiende entre los británicos ‘nativos’ ante las dimensiones de la infiltración islamista hasta el mismo corazón no sólo de los sistemas legal y financieros del país, con decidido apoyo político a pesar de las advertencias de los tribunales al máximo nivel (ND), sino, incluso, de los propios servicios de inteligencia, carcomidos por yihadistas en plena 'taqiyya'. El Times denunciaba esta misma semana cómo Mohamed Ali Harrath, consultor antiterrorista del Comité Conjunto de Inteligencia -que, a su vez, asesora al gobierno británico en temas de seguridad y defensa-, está reclamado por la Interpol y por las autoridades de su Túnez natal por sus relaciones con organizaciones yihadistas. La Policía Metropolitana de Londres, en una avergonzada asunción de responsabilidad, reconocía que había donado decenas de miles de libras a un “forum interreligioso” dirigido por Harrath, dinero del contribuyente británico que, previsiblemente, habrá terminado, al menos en parte, en las organizaciones islamistas norteafricanas.

Mohamed Ali Harrath disponía de un estatus público que le hacía codearse con la élite política y financiera del Reino Unido, y, además, aún controla y dirige el canal de televisión más visto por los musulmanes británicos. Pero el hombre que ‘asesoraba’ a la inteligencia de Scotland Yard sobre cómo “combatir el terrorismo” en realidad creó ya en los años ochenta movimientos yihadistas mientras manifestaba que “no hay nada malo o delictivo en intentar establecer un estado islámico, puesto que esta era la naturaleza del estado tunecino durante 1.200 años antes de la brutal ocupación francesa”. Sin embargo, en medio de la implacable islamización del Reino Unido, con sus servicios de seguridad e inteligencia penetrados hasta su máximo nivel por yihadistas a los que Londres financia cándidamente para promover el “diálogo interreligioso”, son los denominados “tribunales islámicos” los que están provocando si cabe una mayor alarma entre amplias capas de la población por el establecimiento consumado de un sistema paralelo de justicia para los musulmanes, un sistema paralelo que, por añadidura, no mantiene los más mínimos estándares con el respeto a los derechos humanos y a las libertades garantizados por la ley civil general británica.

"Cristianos y ateos deberían unirse contra la sharia"

Pero ante el frente común formado por las iglesias cristianas -católica incluida- con el islam en el Reino Unido para la formación de una especie de Santa Alianza teocrática, están siendo los sectores laicistas los que se han decidido a denunciar cómo “incluso en asuntos civiles, la sharia es discriminatoria e injusta, especialmente contra mujeres y niños”. En un dictamen que la National Secular Society -en realidad, compuesta por el ateísmo británico de línea dura- acaba de presentar ante la Cámara de los Lores aprovechando el Día de los Derechos Humanos, la organización laicista coincide plenamente con las organizaciones islámicas más críticas al denunciar cómo la “naturaleza voluntaria” de estos tribunales es una “farsa” ya que “muchas mujeres serán presionadas a acudir a esos tribunales y a cumplir con sus decisiones”.

“La sharia se está convirtiendo en una creciente industria en el Reino Unido, presionando de forma creciente a las personas vulnerables de la comunidad musulmana a utilizar los consejos y los tribunales de la sharia para resolver disputas y asuntos familiares cuando podrían utilizar los tribunales civiles”, se denuncia desde la organización, en identidad de argumentos con el informe del Centre for Islamic Pluralism. “La ‘ley’ de la sharia no ha llegado por procedimientos democráticos, no cumple con los derechos humanos y no tiene posibilidad de apelación”, se insiste desde la National Secular Society, en un quizás ya vano intento de que la clase política -y la judicial, que también apoya al islam jurídico- cambie la ley para impedir la acción de la ‘justicia’ islámica, por el momento sólo circunscrita a la comunidad musulmana. Un columnista del Telegraph resumía la caótica situación creada con la irrupción de la ley islámica en el Reino Unido y el tácito cuando no explícito apoyo cristiano a su despliegue con un contradictorio pero contundente "los cristianos deberían apoyar a los ateos en su campaña contra la sharia".



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