NUEVO DIGITAL Internacional - Guerra en Gaza - "Gasead a los judíos" o "Judíos, volved a los hornos": Los ataques antisemitas físicos y verbales de grupos izquierdistas y musulmanes se extienden por todo el mundo con inusitada virulencia
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Guerra en Gaza - "Gasead a los judíos" o "Judíos, volved a los hornos": Los ataques antisemitas físicos y verbales de grupos izquierdistas y musulmanes se extienden por todo el mundo con inusitada virulencia

Guerra en Gaza - "Gasead a los judíos" o "Judíos, volved a los hornos": Los ataques antisemitas físicos y verbales de grupos izquierdistas y musulmanes se extienden por todo el mundo con inusitada virulencia

09.01.09 • 03:21 GMT • Javier Monjas - Madrid Email

¿Cuál es la diferencia entre las críticas a las políticas del estado de Israel y las manifestaciones de puro y racista antisemitismo? Las diferentes percepciones sobre este tema llegaron a provocar un grave enfrentamiento diplomático y hasta verbal entre el gobierno español y la comunidad judía del país (ND). Sin embargo, pocas dudas cabe albergar cuando en las manifestaciones de protesta por la acción militar de Israel sobre Gaza se corean eslóganes como “gasead a los judíos” (en Holanda), “judíos, volved a los hornos” (en Florida) o se atacan físicamente a los miembros de esta comunidad en varios países europeos y del Medio Oriente. La policía británica ya ha advertido oficialmente a varios destacados miembros de la comunidad hebrea del país sobre riesgos ciertos y graves para su seguridad física. Grupos de izquierda y bandas islámicas se unen en el ataque físico y verbal contra unos judíos que, en el caso de Yemen, han debido ser recolocados en zonas protegidas ante las amenazas y las agresiones de sus masivamente mayoritarios vecinos musulmanes. Desde Estados Unidos, el Centro Simon Wiesenthal ha exigido al gobierno español que actúe contra el artículo publicado por el periodista español Carlos Carnicero en el diario online socialista El Plural.

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En Yemen, varios niños resultaron heridos -uno de ellos, grave- cuando estudiantes musulmanes arrojaron piedras al autobús que transportaba a los primeros. El acoso a la importante comunidad judía del país árabe no es nuevo. De hecho, el pasado mes de diciembre, un antiguo piloto del ejército yemení mató a tiros a un profesor judío. Pendiente de juicio, el asesino ha reconocido que los judíos deberían abandonar la zona donde ocurrió el incidente o convertirse al islam. La respuesta en ataques físicos y verbales a la invasión israelí de Gaza ha acelerado los planes del gobierno yemení para recolocar a la comunidad judía del país en una zona aislada y protegida. Las familias están vendiendo sus casas y propiedades con urgencia para concentrarse en la región de Sanna, donde el presidente de Yemen está repartiendo tierras para que puedan volver a iniciar una nueva vida bajo la protección del ejército.

Agresiones, insultos y amenazas

El feroz acoso de ataques e intimidación a los judíos de Yemen se produce a pesar de que el rabí de la comunidad hebrea del país condenara en duros términos la intervención israelí en Gaza, en una demostración más de que el odio se dirige a los judíos en sí mismos por serlo y no por su posición en este o cualquier otro conflicto. En el Reino Unido, la policía detectó que los nombres de varios prominentes judíos habían comenzado a circular en webs islamistas como financiadores del estado de Israel. Una mezquita fue atacada con dispositivos incendiarios en Londres, un judío fue sacado a golpes de su coche y agredido por tres hombres y las pintadas antisemitas se multiplican en las zonas de residencia de la comunidad judía. Scotland Yard está reforzando la protección de personas y edificios. Hasta en los más recónditos rincones del Reino Unido, las pintadas racistas contra los judíos están embadurnando las paredes junto con la percepción de que sus autores no hacen sino reforzar ataques anteriores por motivos incluso de política local tomando como pretexto los graves acontecimientos en Gaza.

En Francia, una niña de 15 años fue atacada al norte de París por una decena de sus compañeros de escuela, musulmanes entre los 13 y los 15 años de edad, que la dirigieron todo tipo de insultos antisemitas. En Estrasburgo, la sinagoga local aparecía esta semana pintada con palabras como “asesinos” y otras del mismo tenor. En Toulouse, un coche cargado con una bomba de gasolina fue estrellado por otro vehículo contra una sinagoga en la que se encontraban una docena de personas. Resultaron ilesos, pero el ataque ha disparado todas las alarmas hasta el punto de que el ministro de defensa se ha reunido con miembros de las comunidades islámica y hebrea para intentar coordinar una respuesta a la creciente agresividad de muchos musulmanes contra los judíos, que ha llevado a que una gran cantidad de estos últimos haya decidido abandonar Francia para reinstalarse en Israel. Los Hermanos Musulmanes de Jordania han lanzado un llamamiento de boicot a los productos franceses en respuesta al percibido como alineamiento de Nicolas Sarkozy con la posición israelí, mientras el presidente del país afirma con toda la contundencia de la que era capaz su voluntad de no permitir que el conflicto de Gaza se extienda a Francia. Su ministro del Interior ya se ha dirigido a los jefes regionales de seguridad para pedirles vigilancia y protección ante los ataques de “grupos de individuos que puedan estar intentando explotar la situación”.

Hornos y Madoff

Sin embargo, los ataques antisemitas combinados de grupos izquierdistas y musulmanes no sólo se han extendido a Francia, sino a muchos otros países, notablemente a Alemania y Suiza, pero también a Dinamarca, donde un palestino nacionalizado danés hería a tiros a dos jóvenes judíos en lo que la policía considera como un ataque relacionado con la situación en Gaza. Pero también a Suecia, donde una congregación judía en Helsingborg fue atacada con un artefacto incendiario arrojado por una de las ventanas. En Bélgica aparecían esvásticas en tiendas de propietarios judíos, en Australia, una pancarta pedía “limpiar la tierra de sucios sionistas” y, en Holanda, se gritaban en otras demostraciones callejeras eslóganes del tipo de “¡Gasead a los judíos!”. En España, las incitaciones al odio antisemita han provenido de artículos de periodistas próximos al Partido Socialista Obrero Español publicados en medios filosocialistas. El mismo Centro Simon Wiesenthal que está poniéndose en contacto con los ministros del interior de varios países europeos para que faciliten protección a las comunidades judías, invitaba al gobierno español a iniciar acciones de persecución contra el periodista español Carlos Carnicero por un incendiario artículo publicado en el medio socialista online El Plural.

Pero la ofensiva antisemita se extendía también a Estados Unidos, patria de la comunidad judía más influyente fuera de Israel. Manifestantes antiisraelíes en Fort Lauderdale, en Florida, se dirigían a un grupo que apoyaba la acción de Tel Aviv en Gaza con gritos de “¡Asesinos! ¡Volved a los hornos!”. Además, la apocalíptica estafa cometida por el judío estadounidense, Bernard Madoff, ha llevado a la apertura de nuevos frentes antisemitas, donde los foros en Internet de activistas toman como pretexto el enorme fraude para lanzar todo tipo de declaraciones insultantes en la clásica relación de judíos y dinero, con teorías de la conspiración defendiendo que los fondos esfumados, en realidad, han sido desviados hacia la financiación del estado de Israel. Mientras tanto, cientos, si no miles, de webs islámicas e islamistas -alentadas desde la televisión de Hamás y otros medios musulmanes- arden en insultos y amenazas contra “los monos y los cerdos” (judíos y cristianos), en expresión extraída del sagrado Corán, para los que se anuncia el exterminio como paso previo a la victoria mundial del islam en la forma de un califato que repondrá el gobierno absoluto de Alá, inevitable por las buenas o por las malas desde el inicio de los tiempos.



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