NUEVO DIGITAL Internacional - Un destacado colegio católico británico pide ayuda a la Congregación para la Doctrina de la Fe contra la propia jerarquía episcopal inglesa
NUEVO DIGITAL - Internacional

Un destacado colegio católico británico pide ayuda a la Congregación para la Doctrina de la Fe contra la propia jerarquía episcopal inglesa

Un destacado colegio católico británico pide ayuda a la Congregación para la Doctrina de la Fe contra la propia jerarquía episcopal inglesa

16.01.09 • 03:37 GMT • Javier Monjas - Madrid Email

El enfrentamiento es ya a cara de perro. Un colegio católico de Londres famoso por la excelencia de su enseñanza acusa al arzobispo de Westminster de situarse “lejos de ejercitar un papel de apoyo” a la institución. El choque con la jerarquía es tan duro que los rectores del centro han denunciado la situación nada menos que a la Congregación para la Doctrina de la Fe, el organismo vaticano al que siempre se le añade la coletilla de ser el heredero de la Inquisición en la defensa del dogma católico. Para los enfurecidos rectores de la Cardinal Vaughan Memorial School, la orden de la diócesis de que no se compute en las admisiones el carácter de católicos practicantes de las familias que aspiran a una plaza supone de hecho abrir el centro a los alumnos de otras religiones o de ninguna religión en absoluto, dejando excluidos precisamente a los alumnos educados en un entorno católico en zonas marginales que no podrán competir con la avalancha de solicitudes que el centro recibe. El problema ya no se contempla como una mera cuestión académica, sino como una traición de las jerarquías a la comunidad religiosa católica de creyentes que financia y a la que debería servir el colegio.

[Más:]

Cuando la Comisión Educativa de la Diócesis de Westminster amenazó a los responsables de la Cardinal Vaughan Memorial School con denunciarlos ante las autoridades académicas si no se cumplían sus exigencias, los rectores del centro educativo pensaron que ya no se encontraban tratando con sus obispos, sino con el enemigo. En comunicados de una extrema dureza para el blando y beato lenguaje utilizado en el entorno eclesial, el que los rectores de un colegio famoso en todo país por su coro y por su excelencia absoluta en los rankings académicos acusen nada menos que al propio arzobispo de Westminster de situarse “lejos de ejercitar un papel de apoyo” supone, de hecho, una revuelta contra las más altas jerarquías católicas del país por parte de las más altas jerarquías educativas católicas británicas.

Cambio encubierto hacia un colegio multirreligioso

“¿Qué sentido tiene disponer de escuelas católicas, y apoyar y animal la vida católica de las parroquias si van a ser llenadas con niños que no están interesados en la fe católica?”, se pregunta en una carta pública dirigida a los padres -con copia al arzobispo de Westminster y al cardenal Levada, responsable de la Congregación para la Doctrina de la Fe-, el rector del colegio, Sir Adrian Fitzgerald. En medio de un texto repleto de inauditas y feroces acusaciones, el máximo responsable de la Cardinal Vaughan Memorial School se pregunta “si la diócesis va a decidirse hasta el final para convertir al colegio en multirreligioso”. “Creo que (el arzobispo de Westminster, el cardenal) Cormac (Murphy-O’Connor) va a dejar la diócesis de la misma forma en que llegó: cubierta de confusión y bochorno”, afirma el máximo responsable del centro educativo.

Hasta ahora, el colegio católico puntuaba en los formularios de admisión el que los niños y sus familias fueran católicos practicantes y que hubieran sido bautizados. Pero a partir de 2010, la diócesis de Westminster exige que se elimine tal ‘discriminación positiva’ hacia los creyentes -en un colegio confesionalmente católico-, lo que, de hecho, va a permitir la entrada en masa de niños provenientes de familias ateas, agnósticas o de otras religiones, muy notablemente de la comunidad musulmana. De ahí, la agria acusación del director de la Cardinal Vaughan Memorial School de que la jerarquía católica pretende convertir al centro en una institución “multirreligiosa”, cuando, hace escasas semanas, la propia conferencia episcopal inglesa proponía la construcción de salas de rezo y de abluciones para los musulmanes en los propios colegios católicos (ND).

"La diócesis intenta destruir nuestros valores"

“No es la primera vez que la diócesis ha tratado de destruir los valores de la Cardinal Vaughan, conocida por sus sobresalientes estándares educativos (además de por su soberbio coro), y por tanto visto como ‘elitista’ por los funcionarios aprendices de brujo”, lanzaba, en plena barrida de andanadas, el supuestamente comedido rector de una institución educativa religiosa de referencia. En vez de abrir con las habituales e idílicas fotografías sobre sus instalaciones educativas y con exaltadas referencias a sus extraordinarios resultados académicos, el sitio web del centro educativo situaba en su página principal un virulento comunicado contra la “política diocesana” que va a marginar las oportunidades de las familias católicas que viven en zonas “donde las oportunidades católicas sustitutivas son escasas”.

Cuando el arzobispado exige obediencia a sus indicaciones bajo amenaza de denunciar la rebelión a las autoridades educativas de Londres, los directivos de la Cardinal Vaughan y las familias católicas que la apoyan y financian ven un futuro de niños y familias de otras religiones o de ninguna religión en absoluto que comenzarán a imponer sus condicionamientos, exigencias y exenciones a una institución con casi un siglo de historia y que ahora sólo ve ya la única salida de reclamar a la Congregación para la Doctrina de la Fe contra lo que ven como traición de sus propios superiores espirituales y terrenales, abriendo de par en par las instituciones católicas a quienes no comparten sus creencias si es que no han jurado barrerlas de la faz del país.



Aumentar tamaño letra Restaurar tamaño letra  Tamaño de letra
Google

NUEVO DIGITAL / Archivo - Selección