Durban II: Italia tampoco asistirá a la conferencia 'antirracista' de las Naciones Unidas mientras crecen las llamadas al boicot en los principales países occidentales
X- NUEVO DIGITAL (06/03/09) - Estados Unidos, Canadá y Alemania boicotean la conferencia de las Naciones Unidas sobre el racismo por la manipulación del bloque musulmán contra Israel y la libertad de expresión
La Unión Africana presiona -con éxito- en las Naciones Unidas para que el actual ministro libio para los asuntos de ese continente, Ali Triki, se convierta en el próximo presidente de la Asamblea General. Sustituiría al actual máximo responsable del plenario de la organización, Miguel D’Escoto, uno de los líderes de la ‘revolución’ sandinista nicaragüense. Miguel D’Escoto es el hombre que, desde su puesto como presidente de la Asamblea General, afirmó que Fidel Castro “es más que un héroe, lo más cerca que tenemos a un santo”, como recogía con orgullo Gramma en inglés para general conocimiento del orbe imperialista. Ali Triki es, por su parte, el hombre que acaba de salir en defensa del infernal genocida islámico de Darfur, Omar al-Bashir, y lo hacía calificando de “ilegal” la orden de arresto emitida contra él por el Tribunal Penal Internacional.
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Es en ese entorno político de las Naciones Unidas donde precisamente Libia, Irán y Cuba están imponiendo sus criterios en el borrador de la conferencia ‘antirracista’ de las Naciones Unidas, con un texto que es, en sí mismo, todo un tratado de racismo antisemita y que contiene unas exigencias que, han comenzado a exasperar a la mayor parte de los países occidentales, sin que España se encuentre entre ellos a juzgar por el silencio que el gobierno de Madrid está manteniendo sobre su posición en torno a la Conferencia. De hecho, por el momento, lo único que se ha movido en este país en torno a Durban ha sido el cerrado apoyo logístico y económico de políticos del derechista Partido Popular español a una ‘plataforma antirracista’ que pretende “vigilar” las medidas de control del racismo en el país que les ha acogido, dado que la voz cantante la llevan ‘activistas’ latinoamericanos surgidos de la inmigración a España (ND).
"Opinión libre, pero sólo de acuerdo con la Sharia"
Pero fuera del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, el clamor crece por horas en las cancillerías de la mayor parte de los países occidentales ante un borrador de resolución que no sólo trata de reforzar la calificación de “racista” a cualquier crítica al islam, sino que, además, de ser aprobado, se convertiría en un feroz instrumento de represión contra cualquier crítica religiosa o política, en línea con la Declaración de El Cairo sobre "Derechos Humanos en el Islam" que establece en su artículo 22 cómo "todos tendrán el derecho de expresar su opinión de forma libre siempre que no sea contraria a los principios de la Sharia".
Pero son las referencias a Israel las que han movilizado a la mayor parte de la diplomacia occidental contra un documento que lo califica de "racista" por su actuación en los territorios palestinos. Israel es una "amenaza para la paz y la seguridad" que utiliza la "tortura" en "una ocupación basada en asentamientos (y) en leyes fundamentadas en discriminación racial", sentencia el documento.
"Espectáculo antisemita y antioccidental"
Italia se unía el viernes pasado a la lista de países que no sólo no asistirán a la Conferencia que se celebrará en la ciudad sudafricana el próximo mes de abril, sino que, además, exige que la Unión Europea boicotee en su conjunto el encuentro. Franco Frattini, el jefe de la diplomacia en Roma, destacaba cómo había hablado "personalmente" con sus homólogos en Holanda, Francia y Dinamarca, y todos "tienen grandes dudas" sobre su asistencia, como ya recogía NUEVO DIGITAL en información publicada en la madrugada de ese mismo viernes (ND). Frattini calificaba el documento de "totalmente inaceptable", con "expresiones claramente antisemitas y frases alimentando la intolerancia".
A pesar del fuerte malestar en París con la deriva del borrador para Durban II, la diplomacia francesa también está presionando para que la Unión Europea adopte una posición conjunta. Además del incendiario discurso contra el documento del ministro de Asuntos Exteriores de Holanda (ND), en Alemania la presión crece para una respuesta de "boicot" generalizado contra este "espectáculo antisemita y antioccidental", como decían parlamentarios cristianodemócratas de ese país. "No vamos a ser las comparsas para las actividades islamistas y antisemitas de Irán", apuntaba la diputada Kristina Köhler.
"Durban II: Agente del racismo"
Pero lejos de Europa, con el precedente de un Israel que, obviamente, ya ha anunciado que no se sentará en Durban en abril, con una multiculturalista Canadá que tampoco ha podido digerir el borrador, y con un Barack Obama que aprobó personalmente la retirada de Estados Unidos del mismo foro, en Australia también crecen las presiones para un boicot a la Conferencia de las Naciones Unidas. Desde la oposición al gobierno laborista en Canberra se sostiene que, de la misma forma que sucedió con Durban I en 2001, "Durban II se convertirá probablemente en un agente del racismo", como declaraba Julie Bishop, la ministra australiana de exteriores 'en la sombra'.
