El contraterrorismo británico "inundará" Internet de mensajes "positivos" sobre el islam mediante la potenciación en los motores de búsqueda de organizaciones islámicas "moderadas"
XSi la yihad es electrónica, la contrayihad también lo será. Así lo han entendido las autoridades contraterroristas del Reino Unido que han decidido colaborar con organizaciones musulmanas “moderadas” con el fin de que sus potenciales mensajes de ‘coexistencia’ con Occidente se encaramen a los primeros puestos de las indagaciones en Google y otros buscadores. Se pretende así ‘arrinconar’ al extremismo islámico del odio antioccidental a pesar de que recientes estudios se han mostrado muy escépticos con este tipo de estrategias.
Seguimiento:
La Oficina de Seguridad y Contraterrorismo (OSCT, por sus siglas en inglés) estaría discutiendo planes para apoyar a organizaciones islámicas “moderadas” con el fin de convertirlas en más visibles a través de los motores de búsqueda y, de esa forma, contrarrestar no sólo la mala imagen de esta religión entre las audiencias occidentales, sino también la creciente radicalización del yihadismo electrónico y su no menos creciente éxito entre miles de jóvenes musulmanes –de nacimiento o conversos- en Occidente.
"Inundar Internet" con el islam "positivo"
El OSCT se creó hace año y medio, y depende del Home Office, el equivalente al ministerio español del Interior. Según informaba The Register, publicación británica especializada en nuevas tecnologías, el departamento antiterrorista planea “inundar Internet” con interpretaciones “positivas” del islam. Estas acciones incluirán el asesoramiento de organizaciones islámicas “pro-occidentales” en las técnicas SEO, siglas en inglés que designan la Optimización en los Motores de Búsqueda (Search Engine Optimisation).
Cualquiera con un mínimo de experiencia que trabaje con sitios web en Internet conoce este tipo de estrategias, que pueden ser ‘blancas’, como la inclusión de palabras clave concretas en las páginas con el fin de que sean recogidas preferentemente por los motores de búsqueda, o más ‘negras’ o ‘sucias’, que intentan engañar a los robots que rastrean las páginas para subir el ‘ranking’ el sitio de forma inmerecida.
Lavado negro y lavado blanco
El mismo proceso se da en sentido inverso, con cada vez más empresas realizando ‘lavados’ en los resultados ofrecidos por los buscadores con el objetivo de eliminar, o relegar a páginas más ocultas, páginas poco favorables para las personas u organizaciones que encargan este tipo de ‘blanqueo’. Estas acciones conllevan un coste económico que oscila entre los 500 y los 6.000 euros, según la ‘complejidad’ del caso, según el denominado Observatorio de Internet, negocio de carácter estrictamente privado a pesar de su equívoca denominación semioficial -similar al oficial Observatorio Nacional de las Telecomunicación y la Sociedad de la Información- que recientemente confundió a la prensa española de forma masiva a través de una información remitida por la también española Agencia EFE.
The Register advierte de los riesgos de este tipo de estrategias de ‘optimización’, sobre todo si intentan engañar a unos buscadores. Por ejemplo, Google amenaza claramente con el borrado de sus registros de las páginas que intenten el ‘juego sucio’ de la subida de ranking a través de técnicas ilegítimas de optimización.
Apoyo al 'islam bueno' pro-occidental
Organizaciones británicas como Quilliam se verían beneficiadas directamente del apoyo del contraterrorismo británico ante los motores de búsqueda. Este grupo islámico, abiertamente prooccidental, toma su nombre de Shaikh William Henry Abdullah Quilliam, un inglés nacido en 1856 y muerto en 1932 que abrazó el islam, y cuyos sucesores, a través de esta fundación, pretenden “ayudar a alimentar un islam genuinamente británico, nativo de estas islas, y libre de las amargas políticas de los mundos árabe y musulmán”, en un enfoque claramente opuesto al de las radicalizadas, 'revolucionarias' y 'bolivarianas' organizaciones de conversos españoles de apoyo a las denominadas 'resistencias' en el Medio Oriente y de claro aliento tercermundista.
Sin embargo, recientes estudios han venido a confirmar una idea ampliamente compartida por los observadores de la yihad contra Occidente como es la de la muy escasa efectividad del apoyo en Internet al ‘islam bueno’ (‘espiritual’ y ‘democrático’) frente al ‘islam malo’ de la marabunta de asesinos y terroristas que cada día se intercambian mensajes de odio a través de Internet. El último de estos estudios era publicado precisamente también en el Reino Unido por el Centro Internacional para el Estudio de la Radicalización y la Violencia Política (International Center for the Study of Radicalization and Political Violence, ICSR) bajo el titulo de “Contrarrestando la radicalización online” (nota de prensa - resumen - texto íntegro).
Buscadores: "Sólo para terroristas advenedizos"
Este informe, como otros anteriores, destaca que los grupos yihadistas en Internet no se caracterizan precisamente por ser fácilmente localizables mediante sencillas búsquedas en los motores de uso masivo. Con una cierta acidez, el estudio constata cómo “es improbable que, salvo el más inexperto y advenedizo aspirante a terrorista, alguien utilice un motor de búsqueda masivo para encontrar material prohibido”.
Sin embargo, desde el contraterrorismo británico se insiste en que el ‘blanqueamiento’ del islam no sólo se dirige a los más perdidos aspirantes a terroristas –uno de ellos, el converso británico de 22 años y con edad mental de 10, recientemente condenado a cadena perpetua (ND)-, sino a la población general que deberá encontrar sobre todo ‘mensajes positivos’ sobre el islam y su ‘auténtico’ carácter pacífico y espiritual.
