NUEVO DIGITAL Internacional - Semana de la violencia islámica en Atenas: Miles de musulmanes exigen una "disculpa" al gobierno griego tras la supuesta "profanación" de un Corán por un policía
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Semana de la violencia islámica en Atenas: Miles de musulmanes exigen una "disculpa" al gobierno griego tras la supuesta "profanación" de un Corán por un policía

Semana de la violencia islámica en Atenas: Miles de musulmanes exigen una "disculpa" al gobierno griego tras la supuesta "profanación" de un Corán por un policía

25.05.09 • 05:51 GMT • Javier Monjas - Madrid Email

Son inmigrantes ilegales pero "exigen" el "castigo ejemplar" del "culpable" y una "disculpa" oficial del gobierno griego. En realidad, nadie sabe si ocurrió realmente el "incidente" que provocaba graves disturbios durante dos días en Atenas la semana pasada, simplemente azuzados por un "rumor". Según los coléricos manifestantes musulmanes que destrozaron una docena de tiendas, más de setenta coches y que, además, aterrorizaron a placer a los turistas, obligados a buscar refugio donde pudieron, un policía rompió una hoja de un Corán y luego la pisó durante el registro de un café de sirios. El gobierno griego se ha apresurado a anunciar la apertura de una "investigación" interna en la policía.

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La policía europea ya cuenta con la extensión a escala continental de las revueltas violentas protagonizadas por musulmanes en su territorio. Ya en 2007, y como informaba NUEVO DIGITAL en aquel momento, el jefe de la policía de Ámsterdam predecía abiertamente el contagio de las algaradas violentas 'étnicas' al estilo de las ocurridas en Francia en 2005. Lo hacía en un momento en que la propia capital holandesa se veía sacudida por una violenta insurrección de días protagonizada por jóvenes musulmanes, coléricos por el abatimiento de un marroquí que -dicho sea de paso- apuñalaba en ese momento a dos agentes policiales -uno de ellos, una mujer, ya en el suelo totalmente indefensa- sin que atendiera las requerimientos para dejar de hacerlo.

La 'pequeña Turquía' griega

Desde entonces, prácticamente no ha habido gran capital europea que no haya visto insurrecciones de violencia creciente protagonizadas por musulmanes, emigrantes o descendientes de ellos. La propia Francia vive estos días alarmada por las emboscadas nocturnas urdidas por jóvenes islámicos de las 'banlieues' contra una policía que ya no sólo recibe pedradas en medio de las encerronas, sino fuego de kalashnikov, como sucedía este mismo mes en los suburbios parisinos, donde los rifles de asalto ya han comenzado a armar a los jóvenes de la yihad encubierta que organizan las algaradas y las emboscadas entre gritos de "Alá es grande", según los sindicatos policiales franceses.

Grecia alberga una minoría islámica residual procedente de la descomposición del imperio otomano en medio de un orgullo nacionalista proturco explícito. La propia Turquía continúa alimentando con sus televisiones vía satélite la 'resistencia' de uno de sus bastiones en Europa, por otra parte, casi inactivo en comparación con la volátil 'turquía' avanzada en Alemania, pero que, sin embargo, es visto como un 'interesante' enclave que mantener y fomentar en lo posible. Sin embargo, han sido otros musulmanes, estos venidos de la emigración, los que han comenzado de nuevo a manifestarse con el ya inconfundible 'estilo' islámico de 'protesta' contra las democracias occidentales que les acogen, incluso tras haber violado sus fronteras.

"Castigo" y "disculpas"

Con el ya también clásico apoyo -organizativo y violento- de grupos 'antisistema' y 'antirracistas', la primera manifestación en la capital griega se convocó apenas unas horas después de que se extendiera el rumor de que un policía había arrancado una hoja de un Corán y más tarde la había pisado durante la comprobación de la documentación en un café regentado por sirios. La primera concentración no fue excesivamente violenta, pero la segunda, al día siguiente, ya terminó con fuertes enfrentamientos con la policía, varios de cuyos agentes debieron ser hospitalizados.

El segundo día, el jueves de la semana pasada, los manifestantes intentaron asaltar directamente el Parlamento griego entre gritos de "Alá es grande". Las agencias internacionales no dejaban de transmitir las exigencias de los manifestantes -en su mayoría, en situación irregular en el país- de un "castigo" contra el o los culpables de la "profanación", así como una "disculpa" oficial del gobierno griego. Un afgano fue detenido tras arrojar un cóctel molotov contra una comisaría de policía.

Ataque contra una mezquita encubierta

"Exigimos que nos tengan respeto", decían algunos de los entrevistados. La Unión Musulmana de Grecia ya ha anunciado demandas en los tribunales contra los policías culpables del supuesto "insulto" al Corán mientras el ayuntamiento de Atenas intenta retomar el control de edificios abandonados en el centro de la ciudad, convertidos ya en baluartes fortificados donde se apiñan en la 'resistencia' centenares de emigrantes ilegales, en su inmensa mayoría provenientes de países islámicos.

El sábado, asaltantes no identificados por el momento rompieron el escaparate de una tienda utilizada como mezquita encubierta y arrojaron gasolina a su interior, incendiándola a continuación. Cuatro musulmanes de Bangladesh que dormían en su interior sufrieron algunos problemas respiratorios como consecuencia del incendio pero consiguieron escapar sin mayores daños. De forma inmediata, las acusaciones de "racismo" se extendieron como la pólvora exigiendo nuevas disculpas, nuevas reparaciones y alimentando el rencor que prendió la supuesta hoja mancillada del Corán.



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