NUEVO DIGITAL - Internacional
Iniciativa popular para llevar a referéndum la "mutilación genital masculina"
@JavierMonjas - 02/05/2011

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En Europa, algún gobierno nacional (ND) y un proyecto legislativo del Parlamento Europeo (ND) se plantean prohibir los sacrificios de animales para el consumo humano bajo los ritos musulmán y judío. La industria alimentaria creada alrededor de estas normativas religiosas específicas financia, sin embargo, sus respectivos grupos de influencia (ND). Pero en Estados Unidos crece la oposición contra otro tipo de sacrificio: el de la circuncisión, calificada ahora por algunos como "mutilación genital masculina". Y esos respectivos lobbies judíos y musulmanes ya se han puesto manos a la obra para denunciar lo que los primeros consideran el "mayor ataque a la libertad religiosa" contra su religión de la historia de Estados Unidos.

En San Francisco, un grupo activista ya ha conseguido muchas más firmas de las necesarias para forzar la inclusión de la consulta sobre la prohibición de esta práctica en los comicios que se celebrarán el próximo noviembre en San Francisco. Como reacción, judíos y musulmanes se han unido para denunciar lo que consideran como un nuevo "ataque a la libertad religiosa". Sin embargo, la campaña nada tiene que ver en su origen con las religiones, aunque se haya trasladado el debate por razones obvias al ámbito confesional, exactamente de la misma forma que está sucediendo con la posible prohibición de los degollamientos halal y kosher.

"Dañina y muy, muy dolorosa"

La práctica de la circuncisión está muy extendida tanto en Estados Unidos como en Canadá, con independencia de la religión de los padres del niño que la sufrió durante su infancia. Familias cristianas, judías y musulmanas se unen a las ateas o agnósticas a la hora de llevar a sus hijos a que se les practique la circuncisión. Sin embargo, lo que para unos es un asunto cultural, para otros se trata de un deber religioso. Los judíos la suelen ejecutar cuando el bebé tiene unos pocos días de vida; los musulmanes mucho más tarde, en la última niñez o incluso en plena adolescencia.

Pero para el grupo de activistas que pretende someter a referéndum esta práctica, en realidad se trata de una "mutilación genital masculina" que un hombre debería poder elegir de forma libre y consciente. Es decir, nunca antes de que alcanzara la mayoría de edad, 18 años en California. Para Lloyd Schofield, que lidera el movimiento de "intactivistas" ('palabro' formado por 'intact' -como debería permanecer el pene del niño- y 'activists'), "los padres son los custodios (del niño). Se supone que no deberían hacer daño a sus hijos. La circuncisión es dañina y muy, muy dolorosa".

Judíos y musulmanes, unidos

Para la Liga Antidifamación, "la circuncisión se ha practicado de forma segura durante miles de años. Ahora queremos formar una amplia coalición de personas que piensen que esto es un ataque contra la religión, los derechos de los padres y la protección de la intimidad". El grupo judío de 'defensa de las libertades civiles' tiene ya un poderoso aliado en su "amplia coalición" pro-circuncisión. El Consejo de Relaciones Islamo-Americanas (CAIR) ya ha dicho que se unirá a la acción de los judíos. "Creo que esta prohibición es una solución que busca un problema", ha declarado uno de sus portavoces. Por su parte, el comité Judeo-Americano ya ha advertido de que se trata del "ataque más directo sobre la práctica religiosa judía en Estados Unidos"

En efecto, este tipo de iniciativas populares no son para tomárselas a broma. Así se aprobó la prohibición del matrimonio gay nada menos que en California -prohibición anulada posteriormente por los tribunales aunque aún no se han reinstaurado las bodas entre personas del mismo sexo- y así también salió adelante -con dos de cada tres votos- la iniciativa para prohibir cualquier tentación de aplicar la sharia en Oklahoma. Sin embargo, lo normal es que después caiga sobre estas propuestas aprobadas por los ciudadanos un apocalipsis de recursos judiciales, todos enfocados a declararlas anticonstitucionales. Es lo que sucedió, sin ir más lejos, con la última normativa. Precisamente el CAIR consiguió bloquear la aplicación de la voluntad popular de los habitantes de este último estado mediante la interposición de un recurso de inconstitucionalidad ante el Tribunal Supremo (ND).

Un año de cárcel

Es lo que los medios judíos prevén ya que sucederá con este intento, caso de que triunfe en las urnas, de prohibir por ley la circuncisión hasta que el joven no pueda decidir por sí mismo como mayor de edad. Hasta a un año de cárcel y a mil dólares de multa podrían enfrentarse los padres que circunciden a sus hijos -niños o bebés- si triunfa la propuesta, que, sin embargo, contempla una excepción de la norma para las circuncisiones por razones médicas.