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Demócratas y republicanos del aparato se emplean a fondo
Carrera desesperada por nacionalizar y registrar hispanos como votantes contra Trump
Es bien sabido que son las mujeres más inteligentes las que van a votar a Clinton, y las tontas a Trump. Normal. Lo mismo sucede en otras comunidades, según la compartimentación realizada por el progresismo para convertir a personas en ganado de un 'colectivo' que es necesario 'empoderar'. Los hispanos en Estados Unidos, sin ir más lejos.

En el campo de Clinton sorprende cómo a estas alturas, la mujer inteligente no saca una enorme ventaja en las encuestas al varón blanco y gañán. El desconcierto es enorme y hace ya semanas que el pánico ha cundido, y no solo entre los demócratas, sino también en el aparato republicano.

Un multimillonario de Florida, descrito como "peso pesado" entre los donantes de fondos al Partido Republicano, esta vez se va a gastar dos millones de dólares para registrar votantes latinos de su estado con el fin de colaborar en la ansiada derrota de Trump.

El apellido del generoso prohombre ayuda a desentrañar el misterio: se llama Mike Fernández, un cubano acogido y enriquecido en los Estados Unidos que ahora prefiere combatir a quien ha prometido mano dura con la dictadura de los Castro. Con todo ese dinero, uno a uno, los agentes de Mi Familia Vota van recogiendo firmas para que los que son de su auténtica familia voten. Y no a cualquiera, sino a quien deben. El mensaje es muy claro: los hispanos no tienen otra opción que votar a Clinton.

Excepto para los varones blancos, apelar y defender la propia raza no solo está permitido, sino alentado. El Consejo Nacional de La Raza de Estados Unidos se dedica a fomentar solo La Raza por antonomasia, la suya, la latina, hispana o como whatever se llame. Junto con otras organizaciones igual de racistas -Mi Familia Vota o la Hispanic Federation- (no, no hay una White Federation), se encuentran en pleno torbellino para registrar votantes de su raza con que ganar al odiado Trump.

Por el momento, La Raza ya tiene colocado uno de sus antiguos abogados como juez federal que debe juzgar una de las empresas de Trump. El juez, Gonzalo Curiel, de la raza de los hispanos y no de la de los jueces imparciales, fue recusado por el candidato, lo que le ganó nuevas críticas por intentar no dejarse juzgar por un juez de la raza de los de La Raza.

Hay muchos hispanos que no votan pensando en su raza, sino en el bien de su nación. Pero esos no son latinos, sino extraños frikis que apoyan a Trump, descastados, desrazados. Uno de ellos es Raúl Rodríguez, nacido en el país al que su padre emigró, y que dice: "Soy un orgulloso americano. Amo a este país y creo que ha llegado el momento de que despierte". Ni una palabra sobre su raza. Otro desrazado. Y así muchos.

La inmigración masiva ha provocado que, cada cuatro años, haya un millón más de hispanos naturalizados con derecho a voto. Sin contar el crecimiento vegetativo de la comunidad, con tasas de natalidad supersónicas. Pero con todo ese masivo apoyo de una comunidad empoderada y que es necesario empoderar aun más contra Trump, hay pánico en las filas demócratas, que no consiguen despegarse del odiado adversario.

No solo en Florida hay millonarios hispanos de credo republicano que ahora ponen millones para derrotar a Trump. En Texas se están habilitando hasta las furgonetas de venta callejera de tacos para registrar votantes de la raza que es necesario empoderar para vencer al republicano outsider. Uno va, se compra un taco, y de paso, firma. Quizás, incluso no haya que rogar mucho para que la comida le salga a uno gratis a cambio del registro.

Pero es la artillería pesada progre la que ya se ha dejado de sutiles análisis y ya pide abiertamente el voto a los latinos para que voten junto a las mujeres inteligentes a Clinton, la que lleva el apellido de su marido y no el suyo. Y es entonces cuando el New York Times decidió utilizar para la faena un idioma que tampoco era el suyo.

"¡A votar!", titulaba el periódico de calidad su desorejado panfleto, dirigido desde su inusual y apelativo título a quienes considera gañanes que no entienden otro lenguaje que el de la orden. Si no votan de forma masiva los de la raza, "una victoria de Trump sería más probable, lo cual podría conllevar deportaciones masivas y más ataques contra inmigrantes".

Wow! En efecto, se están empleando a fondo. Sí, el periódico de calidad se ha metido a la desesperada en la desesperada guerra para que millones de hispanos consigan la ciudadanía en estas pocas semanas que quedan. América solo gana si gana la raza -mientras no sea blanca- y las mujeres inteligentes.






Publicado por Javier Monjas en Nuevo Digital Internacional - http://www.nuevodigital.com
04/10/2016 - 11:18 AM   GMT+01:00