NUEVO DIGITAL - Internacional
Mientras los centros de acogida se convierten en brutales chekas islámicas
Miles de alemanes se instalan en Hungría ante el acoso de los ‘refugiados’ musulmanes
Para que los europeos deban huir del islam instalado en su territorio no es necesario el más que probable desembarco en Eurabia de miles de combatientes del Estado Islámico, como están advirtiendo los burócratas de la Unión Europea. La prensa certifica la llegada a Hungría de miles de alemanes nativos que escapan del ya insoportable clima de inseguridad y acoso creado por el millón y medio de 'refugiados' islámicos recibido por Alemania el pasado año. Mientras, y tal y como informaba NUEVO DIGITAL el pasado mes de mayo (ND), los centros de refugiados en Alemania se han convertido en brutales chekas de Alá donde las agresiones físicas y verbales son permanentes, por supuesto, con las violaciones de mujeres como plato estrella de la casa. Un informe certifica ahora el infierno generado por el islam en el corazón de Europa, bien subvencionado con el dinero de los europeos.

La prensa húngara ya cifra en 30.000 los alemanes que han decidido irse a vivir a territorio húngaro aprovechando los bajos precios de las propiedades y la política del gobierno de ese país de cerrar la puerta a la inmigración islámica. Con una población alemana que se ha incrementado de forma muy significativa desde el año pasado, los agentes inmobiliarios de la zona afirman que sus clientes alemanes vienen escapando porque, según aseguran, "las cosas van cada vez peor". Una pareja alemana justificaba en la ZDF su huida al país vecino con las siguientes palabras: "Somos cristianos y no queremos vecinos musulmanes. Tienen una cultura diferente y son agresivos. Y no queremos aceptarlo".

Mientras tanto, continúan las conversiones al cristianismo de miles de musulmanes llegados a Europa en las oleadas migratorias camufladas como huida de refugiados de guerra. Los portales cristianos prefieren ver en el fenómeno una muestra de los recién llegados por "el amor a Cristo y a la verdad de los Evangelios", pero otras versiones más realistas consideran que, en una mayoría de los casos, se trata de una simple triquiñuela para evitar deportaciones bajo el hecho consumado de que, al ser ahora cristianos, serían perseguidos en sus países de origen, donde la pura luz del islam masacra sin piedad a los infieles.

Algunas voces en la política alemana se han levantado ya para exigir que, de recibir a migrantes de África y Asia, se priorice a los cristianos. Y estas voces no solo proceden de Pegida o de Alternativa por Alemania (que también). Hace un mes, los conservadores bávaros de la CSU, aliados de Merkel en su gobierno, requirieron que los acogidos pertenezcan a la "esfera cultural cristiana y occidental". "Alemania debe seguir siendo Alemania", se decía desde el partido socialcristiano bávaro. El documento publicado por la prensa exigía que Alemania se mantuviera firme en la defensa de los "valores alemanes" frente al multiculturalismo y requerían "la prohibición del burka de la forma más contundente que legalmente sea posible".

Como también había informado NUEVO DIGITAL desde hacía meses, los centros de acogida de migrantes y refugiados en Alemania se han transformado en brutales infiernos para los cristianos que han tenido la inmensa desgracia de recalar en ellos. Obligados a esconder las biblias entre salvajes amenazas de muerte por parte de la mayoría mahometana, los cristianos se enfrentan a intolerables humillaciones, toleradas en la más poderosa nación de la democrática Europa.

Entre estas humillaciones, se encuentra la obligación para los cristianos no solo de lavar sus propios platos, sino de fregar la cocina entera después de usarla para no contaminar con sus impuros alimentos y su impura presencia la pureza halal de los verdaderos creyentes. Este tipo de denuncias llegaron el pasado mes de agosto de una parlamentaria alemana apoyada por un pastor de origen iraní, pero no han sido las únicas. Ahora es un amplio estudio realizado por varias organizaciones sin ánimo de lucro las que desvelan el clima de terror impuesto por la mayoría musulmana en los centros de acogida contra la ínfima minoría cristiana que para su desgracia se ve obligada a convivir con esos indeseables.

El estudio (pdf) ha sido liderado por la organización Open Doors, y en él se establece cómo tan solo entre febrero y septiembre de este mismo año, se han registrado 743 ataques a refugiados cristianos y diez a yazidíes. Más de la mitad de estos ataques han sido violentos, con palizas y amenazas de muerte que, como también informó NUEVO DIGITAL hace meses, incluyen las provenientes del propio personal de 'seguridad' de los centros, de religión islámica.





Publicado por Javier Monjas en Nuevo Digital Internacional - http://www.nuevodigital.com
19/10/2016 - 11:36 AM   GMT+01:00