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Continúa el indecente uso de niños en el 'activismo' del Oriente Medio
Bebés en la flotilla de ‘ayuda humanitaria’ a Gaza

Niños pequeños. En realidad, bebés. Usados como propaganda. Como escudos humanos. ¿Qué mejor foto que la de uno de ellos ensangrentado tras un ataque? La 'madre' turca enseña orgullosa a su hijo de un año delante de la prensa internacional tras regresar de su heroica misión en la flotilla de 'ayuda humanitaria'. Es la cultura 'activista' del Oriente Medio islámico. Los niños son carne de cañón, en el mejor caso, sólo publicitaria. ¿Qué hacía un niño de un año en una misión que pretendía violar un bloqueo militar en zona de guerra? La respuesta es fácil: Esperar la foto. Y aquí está. Lamentablemente para muchos, sin sangre.

El indecente uso de niños es generalizado. Lo hacen unos y los otros, y estos y sus aliados, y estos y sus enemigos. Ankara enarbola los "derechos humanos" contra la reclusión en Israel de los menores usados por los palestinos como carne de cañón en sus intifadas, pero hace unos días volvían a denunciarse las increíbles condenas de quince años de prisión recaídas sobre los menores a su vez utilizados por el PKK kurdo contra la propia Turquía.

Quince años por tirar piedras

Era el comisario del Consejo de Europa para los Derechos Humanos, Thomas Hammarberg, quien se interesaba por la suerte de dieciocho menores de entre 15 y 18 años de edad, dos de ellos, niñas, condenados a prolongadísimas penas de cárcel por su participación en las acciones kurdas independentistas contra Turquía organizadas por el Partido de los Trabajadores del Kurdistán, una de las organizaciones terroristas más brutales del mundo. El delito más grave de esta 'participación' en acciones terroristas se basa, en el caso de estos menores, en el lanzamiento de piedras contra la policía. Quince años de prisión, eso sí, reducibles por "buen comportamiento".

Hammarberg destacó ante las autoridades turcas cómo "en muchos países europeos, necesitas haber cometido un asesinato premeditado para ser condenado a una sentencia tan grave como quince años". El comisario no mencionó que, por ejemplo, en España un menor de edad no es condenado ni a esa ni a ninguna otra pena de prisión incluso si comete el más premeditado de los asesinatos dado que la legislación vigente en el país exonera de responsabilidad penal a los menores de 18 años.

Ankara: Es necesario actuar así contra el PKK

Turquía ha sido sometida a presiones repetidas por la extrema contundencia con que acusa, sentencia -y trata en las prisiones- a los menores kurdos que detiene bajo criterios antiterroristas, pero cuyos 'delitos' reales son extremadamente inofensivos, más allá de haber sido azuzados como carne de cañón por los jefes del 'movimiento kurdo de liberación'. Sin embargo, como el propio comisario del Consejo de Europa pudo constatar en primera persona, desde el Ministerio de Justicia turco se defiende esta política de mano dura -muy dura- con los niños.

"Hablan de los intentos del PKK de reclutar a jóvenes en sus filas", decía Hammarberg tras sus entrevistas con las autoridades turcas. "Yo les dije que no soy tan ingenuo en relación al terrorismo. Sé que los grupos terroristas tienden a reclutar a jóvenes, pero ese no es el tema". Según se filtra desde el gobierno turco, la recrudecida ofensiva del PKK -que está obligando a cumbres extraordinarias de seguridad para hacerla frente- no deja mucho margen de maniobra a Ankara, por lo que continuará persiguiendo y condenando con la misma saña a los niños usados por la organización terrorista kurda.

Turcos y felicidad

Hammarberg ya denunció también el año pasado las leyes que obligan a los niños turcos a recitar todos los días juramentos en los colegios del estilo "Feliz es aquel que puede llamarse turco". La misma Turquía que critica al Estado de Israel por su condición sionista, afirma que no se trata de un juramento 'étnico' de turcos frente a kurdos -o frente a los no turcos ni kurdos-, sino que es más bien un ensalzamiento de "la ciudadanía turca". Obviamente también, frente a quienes no la poseen, dentro o fuera de sus fronteras.

Pero el ultranacionalismo supremacista turco -tanto el islamista, como el laico- no es más que un pálido reflejo frente al racismo palestino/islámico que ya defiende el exterminio de los judíos en todo el mundo, y que lo hace a cara descubierta dentro de las universidades de Estados Unidos. Durante un debate celebrado en la Universidad de California, en su campus de San Diego, en el que participaba el editor conservador, David Horowitz, una estudiante musulmana, con su cabeza cubierta por el preceptivo pañuelo, una 'kefia' palestina alrededor del cuello y apariencia étnica caucásica, apoyó de forma explícita a Hamas, grupo terrorista palestino para Estados Unidos y la Unión Europea. Pero no sólo eso.

Estudiantes musulmanes: Por el exterminio judío

Horowitz, recordando un caso reciente en otro debate, replicó: "Si usted no condena a Hamas, obviamente lo apoya. Caso cerrado. Soy judío. El líder de Hezbollah ha dicho que él confía en que (los judíos) nos concentremos en Israel de forma que no tenga que darnos caza por todo el mundo. ¿Está usted a favor o en contra de eso?". Y la estudiante respondió: "A favor" (TranscripciónVídeo íntegro). La joven no parece inmigrante ni estudiante invitada. En un inglés aparentemente nativo con obvio acento estadounidense, abogó por el exterminio final. Eso sí, localizado en Israel por una mera y comprensible economía de recursos, sin duda acorde con los actuales tiempos de crisis.

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Publicado por Javier Monjas en Nuevo Digital Internacional - http://www.nuevodigital.com
16/06/2010 - 07:12 PM   GMT+01:00