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Un documental de CNN desata una enorme polémica en la industria de las TI
Entre el victimismo y el orgullo: ¿Es Silicon Valley un nido de racistas que odia a los negros?
El reportaje se emitió ayer domingo. Pero desde hacía dos semanas, la polémica que lo precedió no hizo sino crecer hasta degenerar en el clásico debate tumoral sobre discriminaciones racistas en los países occidentales más avanzados. ¿Por qué casi no hay negros en la industria de la alta tecnología de Estados Unidos? ¿Porque hay racismo, como dicen ellos? ¿Porque simplemente no presentan proyectos, como dicen las empresas del capital riesgo? ¿Por qué no los hay si, de hecho, disfrutan de la ventaja de que muchas de estas compañías están deseando apoyar a uno simplemente por evitar la acusación del racismo? Y, en medio, graves acusaciones de juego sucio contra la CNN, como las lanzadas por algún famoso bloguero entrevistado. Se trata de una nueva batalla en la guerra de la queja permanente (ND) de las 'minorías'. Pero esta vez, combatida con inusitada acritud. Y con sensacionalismo de por medio, como insinuó el New York Times, metido en la refriega contra los hermanos 'progresistas' de la cadena de televisión.

¿Alguien se imagina una empresa de capital riesgo que sólo financiara a blancos? Sí, si en el consejo de administración se sentara el Ku Klux Klan (ND). ¿Alguien se imagina una empresa de capital riesgo que sólo financiara a negros? Sí, si en el consejo de administración se sentaran negros. Y así sucede. Una de ellas, en realidad una 'aceleradora de negocios' de Silicon Valley, se llama NewME (New Media Entrepreneurship) y sólo apoya a negros. Bueno, en general, a "miembros de minorías", como ahora se llama. Pero, para ellos, también son 'minoría' las mujeres. En general, todas, de cualquier color. La compañía sólo ayuda a "negocios liderados por minorías infrarepresentadas (afroamericanos, latinos y mujeres) en la industria de la tecnología". Seres que, realmente, necesitan ayuda ante el desprecio general a que son sometidos y sometidas por los blancos.

"Ni un solo empresario negro" en el sector

El responsable de NewME se llama Hank Williams, es negro y fundó la aceleradora con otros ocho negros. Y sólo atiende a negros. O a "afroamericanos", como se les conoce en Estados Unidos, sean 'afros' o no, o sean 'americanos' o no. Williams fundó una empresa en Internet en 1998 que los racistas financieros del capital riesgo apoyaron con 40 millones de dólares. Como otras cientos o miles de empresas en Internet, se la llevó el estallido de la burbuja tecnológica a principios del milenio. Williams dice que más que discriminación, lo que hay es una especie de inercia interna entre los negros que los encamina más hacia las ingenierías o la abogacía que a Silicon Valley. Pero que también "hay algo de una cultura y una dinámica del mundo tecnológico que no incita a las personas que no han sido históricamente parte de él". Y eso sirve también para la mujeres. Puesto que, como es sabido, las TI no sólo son racistas, sino también machistas. Eso es lo que decía, al menos, Angela Benton, mujer como su propio nombre indica, e integrante de NewME y, por tanto, también negra.

Hank Williams fue uno de los entrevistados en el documental de CNN de la serie "Black in America" titulado "The New Promised Land: Silicon Valley". Partes de este documental se filtraron y provocaron un gran revuelo. Por ejemplo, Michael Arrington, (blanco) fundador de TechCrunch.com, uno de los principales blogs sobre tecnología, aparecía en el programa diciendo: "No conozco un solo negro empresario". Con lo que muchos negros se volvieron a sentir ofendidos, pero esta vez no por ser discriminados por su raza, sino precisamente por lo contrario, porque los blancos no reconocían los logros de los que sí estaban triunfando. Fuera por donde fuera el debate, el tema estaba abocado a la sentencia del racismo. El agravio fue de tal calibre que "líderes negros" por todo el país se sintieron espoleados para sacar pecho en artículos escritos por periodistas (negros) que, sin embargo, volvían a cargar contra el "mito de la meritocracia" de Silicon Valley.

El juego sucio de CNN y un circo de payasos

Arrington también montó en cólera. Pero contra la CNN. En un incendiario post titulado "Oh shit, I'm a racist", y publicado en su blog personal, el responsable de TechCrunch, que además es inversor en el sector de la 'start up' tecnológica, acusó a la CNN de haberle engañado, calentándole la oreja con la necesidad de su importante testimonio, pero ocultando en todo momento el auténtico tema del programa para el que iba a ser entrevistado. Y reprodujo el correo recibido de la periodista que le invitó, Soledad O'Brien, y además cuestionó la manipulación ejecutada por la cadena televisiva con su testimonio para una historia cuya conclusión estaba escrita de antemano. Y entonces entró en liza la propia O'Brien, quien acusó a Arrington de omitir un segundo correo electrónico en el que supuestamente sí le habría informado sobre el enfoque del reportaje. "No metí en una encerrona a Arrington y no creo que sea un racista", sentenciaba O'Brien. Mientras tanto, TechCrunch apoyaba a su jefe con cobertura de fuego graneado de consolidados capitalistas de la financiación de TI que establecían con contundencia cómo "Sí, Silicon Valley es una meritocracia natural", y no el nido de racistas que denunciaban quienes no daban la talla o, ni tan siquiera, se presentaban a ser medidos.

Pero Arrington, en su inocencia sobre los verdaderos objetivos del reportaje, había dicho algo todavía mucho más explosivo: que si había algo que destacar respecto a la cuestión de negros y blancos en la financiación de empresas de alta tecnología era precisamente que aquéllos recibían un trato preferencial precisamente por ser negros dado que los financieros del capital riesgo estaban deseando que apareciera un negro por la puerta precisamente para justificar la 'diversidad' (ND) interna de la industria. Y él mismo, de forma extremadamente cruda, se puso en antena de ejemplo, cuando reconoció que había financiado la 'start up' de un negro precisamente porque era "la primera vez que teníamos un afroamericano como único fundador". "Si hubiera puesto un circo de payasos sobre la mesa, le habríamos dado el dinero igual, sin duda", llegó a decir.

NYT vs. CNN: Todo por la audiencia

Por entonces, el asunto había incendiado las redes sociales y el incendio había terminado extendiéndose a la gran prensa, como el New York Times, que tampoco dejó pasar la oportunidad para tirar con bala en una nueva demostración de la magnitud del 'fuego amigo' en el desconcertado bando progresista ante como van las cosas en la era Obama, la era del presidente que ganó como negro lo que consiguió como blanco entre blancos. "CNN, que a veces lucha para conseguir atención para su periodismo en un entorno de canales de noticias por cable que prefieren las tertulias, ha sacado provecho por adelantado" del documental, decían los redactores del NYT hurgando, con saña, en la herida de la hecatombe de audiencia de CNN respecto a los 'enemigos' de Fox News, pero también respecto a los hermanos en el progresismo de MSNBC (ND).

Al final, el tumor del victimismo volvía a extenderse provocando una insólita extensión de la necrosis que afectaba a la deontología del capital riesgo en la industria de las IT, a las relaciones entre razas, a la ética periodística, y hasta a los rencores entre grupos de comunicación. Sólo un 1 por ciento de los empresarios que recibieron capital riesgo en la primera mitad de 2010 fueron negros, decían los medios de la militancia obamista, aunque sin especificar cuántos de ellos eran gordos, calvos o o tenían los pies planos. "Una alarmante estadística", concluían, en medio de una alarma que ya se había extendido por todos los lados y colores, y que a todos había dejado enfurruñados. Mientras tanto, en el África negra, donde hay pocos o ningún blanco a quien echar la culpa de algo, muchos se están moviendo -y mucho-. De hecho, en algunos de esos países son ahora los blancos antiguos colonialistas los que van a buscar oportunidades entre los negros, alejados éstos de los lastimosos hipidos de sus hermanos de raza al otro lado del Atlántico, esos 'afroamericanos'.




Publicado por Javier Monjas en Nuevo Digital Internacional - http://www.nuevodigital.com
14/11/2011 - 07:10 AM   GMT+01:00