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La aterrada canciller quiere expulsar a un cuarto de millón de 'refugiados' si es reelegida
Merkel: “Lo más importante ahora es repatriación, repatriación y repatriación”
Violar en grupo a las mujeres occidentales no es la forma más idónea de conquistar su corazón. Hay que explicárselo. Son ya muchos los intentos en Alemania y otros países de convencer a los ardorosos 'refugiados' africanos y asiáticos de que las mujeres europeas no son hembras de las que servirse libremente, como no se sirven libremente de sus propias hembras, verdaderas creyentes. En Alemania se están dando ya cursos sobre "cómo ligar" con las nativas y captar su atención sin necesidad de sujetarlas entre varios.

El taller de enseñanza de ligue enfocado a los siempre fogosos sirios 'refugiados' es impartido por el precisamente llamado 'Sr. Ligue', un tal Horst Wenzel que tiene la clave para conseguir que cualquier alemana dada en un momento dado caiga rendida ante el menos pintado. El problema con los 'nuevos alemanes' es que es necesario explicarles algunas cosas desde el principio. Y no parece que las técnicas recomendaciones del Sr. Ligue afronten el verdadero problema del heteropatriarcado multicultural.

Más pensadas para hombres de su propia cultura, las indicaciones se refieren a cómo iniciar el contacto, a cómo seguirlo y a cómo conseguir "sexo", que es al parecer de lo que se trata: "Está bien tener sexo en la primera, segunda o tercera cita; el sexo no es un gran problema en Alemania. Pero no le digas que la amas al menos en los tres primeros meses. Las mujeres alemanas no soportan a los pegajosos". Cabe la posibilidad de que un consejo como este puede resultar muy contraproducente en las mentes de hombres de muy diferentes culturas y religiones que, en muchas ocasiones, ven a las mujeres occidentales como una barra libre de vaginas.

Lo que sucede en los centros de acogida de estos 'nuevos europeos' se va conociendo precisamente por los testimonios de varios de ellos que han trabajado en su interior y que a veces desafían el miedo para contar lo que allí vieron. Una traductora eritrea que trabajó durante cinco años en los campos de refugiados ha desvelado cómo las mujeres musulmanas confesaban que tenían tantos hijos como podían para "destruir" a Alemania. Las señoras islámicas afirman lejos de las cámaras que no solo "odian" a los cristianos -con "puro odio"-, sino que manifiestan su deseo expreso de "islamizar" el país.

Un trabajador de la Cruz Roja alemana también ha desvelado en los últimos días cómo 'refugiados' e 'inmigrantes' destruyeron un centro de acogida -10 millones de euros en daños- porque no había suficiente Nutella o chocolate, y se enfurecieron ante tal degradante trato.

La increíble irresponsabilidad de Angela Merkel abriendo la frontera de par en par a millones de machos alfa jóvenes con ganas de ligar en Europa a su manera está llevando a que ahora su propio gabinete se lleve las manos a la cabeza ante sus errores de cálculo. Habían previsto que no más de 1.700 sirios exigirían traer a sus familias a la Europa del sueldecito público mensual y la casa gratis, pero ahora las cifras que se están contemplando se acercan a los 100.000. Con familias tan extensas como un partido judicial europeo, ahora se prevé la magnitud de la nueva 'arribada' que está por llegar, por supuesto, a cargo del erario alemán.

Por todo esto y por muchas cosas más, a Angela Merkel le ha entrado ahora el pánico. Enfrentada a una muy dificultosa reelección, su gobierno pretende aligerar Alemania de hasta un cuarto de millón de 'nuevos alemanes' que no hayan conseguido el estatus de refugiado. El desagüe se facilitaría mediante la entrega de ayudas financieras para que se fueran del país, o, si esto no funcionara, mediante repatriaciones forzosas. Para el primer año de mandato, Merkel, en caso de ser reelegida, ha prometido la salida de 100.000 'nuevos alemanes' que entraron como 'refugiados', pero que no consiguieron tal reconocimiento oficial. O sea, que no lo eran, entre ellos quienes habían nombrado 'Angela Merkel' a su hija recién nacida, truco emocional que, al parecer, no ha servido de mucho.

"La cuestión más importante para los próximos meses es repatriación, repatriación y una vez más, repatriación", ha dicho Merkel al grupo conservador en el parlamento, según supo la agencia Reuters. Sin embargo, es muy probable que ya sea tarde para que funcione la "cuestión más importante" respecto a los 'nuevos europeos'.

Hasta el corresponsal de Libération en Bélgica se ha mostrado alarmado en los medios sobre lo que está viendo en el país, con "Arabia Saudí a 200 metros de la Grand-Place" de Bruselas. Por supuesto, fue descendido a los infiernos por los propios suyos. Incluso uno cogió un metro y midió la distancia entre la Grand-Place y el vertedero islamista de Molenbeek para concluir que había más de 200 metros. Jean Quatremer ha tenido que humillarse hasta decir que se trataba de una imagen, que no quería decir que Molenbeek se encuentre realmente "a 200 metros" del centro de Bruselas. Y es que hay gente muy dura de entendederas, en especial, la que bajo ningún concepto quiere entender, aunque el hecho cierto es que hasta el ultraizquierdista Libération también ha terminado por entender lo que está pasando.


Publicado por Javier Monjas en Nuevo Digital Internacional - http://www.nuevodigital.com
29/11/2016 - 01:07 PM   GMT+01:00