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La sexualidad de hombres y mujeres dejará de ser una "construcción social"
Nueva Gales del Sur prohíbe la enseñanza de la ideología de género
Se acabó adoctrinar a los niños con ocurrencias como que el sexo es una "construcción social". O con que la sexualidad está "cambiando constantemente" de bando. O con que puede cambiar a ningún bando, a todos los bandos, o un indeterminado e indeterminable bando cada día. O cada hora. O cada segundo. En Nueva Gales del Sur -el estado más poblado y rico de Australia con capital en Sidney- han dicho basta después de analizar la brutal intoxicación a la que estaban siendo sometidos los adolescentes y las adolescentas en supuestas campañas y campaños LGBTIXXX de antiacoso heteropatriarcal.

Fue The Australian quien hace un mes anunció el fin de lo que se daba. Y lo que se daba era un adoctrinamiento basado en la denominada 'ideología de género' que destruía en favor de los géneros equivocados, cambiantes o borrosos o de ningún género en absoluto -o de muchos a la vez- la idea natural que un niño o una niña pueden ir naturalmente formando de su sexualidad natural.

La reversión de la toxicidad educativa sucedió en Nueva Gales del Sur, donde, a partir de ahora -en avance revolucionario-, los padres tendrán derecho a saber qué se enseña a sus hijos en materia de sexualidad. En todo caso, ha salido del currículo educativo la denominada "Teacher's toolbox", siniestra caja de herramientas de trepanación infantil con ideas como que existen infinitos sexos flotando por ahí y que solo la inmunda presión social heteropatriarcal provoca que a una mujer le guste un hombre y viceversa, idea antinatural donde las haya para los ingenieros de la caja de herramientas en cuestión.

Uno de los cuentos que se contaba a los niños tenía como protagonista a un tal Joseph, un hombre casado (con una mujer) y padre de tres hijos que, sin embargo, se masturbaba como un mandril pensando solo en hombres, precioso cuento para adolescentes que, de esa forma, podían desconstruir la familia tradicional, otra artera creación del heteropatriarcado que jamás descansa en su perversidad.

Desde organizaciones profamilia se ha celebrado el fin del adoctrinamiento LGTBIXXX. "Lo que es más inquietante es que nuestro sistema de educación pública está impulsando la ideología de género y asumiendo que niños de seis años tienen la capacidad cognoscitiva y la madurez para saber de alguna forma que su sexo biológico está separado de su identidad de género, una construcción completamente no científica", declaraba un director nacional de Family First Nueva Zelanda, a donde han llegado los ecos del terremoto educativo de los vecinos australianos, empeñados en enseñar que hay hombres y mujeres que naturalmente nacen y se comportan como hombres y mujeres.

Con todo, el caos sexual y de género en Australia es grande, y se ceba con aborígenes que sirven como atracción en los carnavales. Como en otras partes del mundo, cada vez son más y mayores las insurgencias contra la dictadura LGTBIXXX, cuyos trágalas encuentran asimismo cada vez mayores dificultades en atravesar el gañote legislativo y, sobre todo, social.


Publicado por Javier Monjas en Nuevo Digital Internacional - http://www.nuevodigital.com
07/03/2017 - 08:17 PM   GMT+01:00