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La toma de control del sistema escolar público por la comunidad islámica
Reino Unido: Un nuevo caso de acoso educativo resucita la ‘Operación Caballo de Troya’

En 2014, el gobierno británico investigó un extenso proyecto ideado por grupos musulmanes para islamizar escuelas públicas y expulsar de ellas a profesores y alumnos infieles. El acoso comenzó en Birmingham, pero pronto se extendió a otros muchos centros educativos. En los medios de comunicación, el plan terminó denominándose 'Operación Caballo de Troya'. Se basaba en un amplio documento elaborado por el Muslim Council of Britain con los detalles de la toma de control del sistema educativo británico en lugares de fuerte implantación musulmana. Y ahora ha vuelto a ocurrir. De hecho, nunca dejó de suceder.

El nuevo, grave y muy sospechoso incidente fue destapado por el Sunday Times de la semana pasada. Por supuesto, los medios de la izquierda militante enseguida calificaron la denuncia de una triquiñuela para desarrollar un "proyecto racista". Pero lejos de las disparatadas teorías de la conspiración apoyadas por organizaciones y particulares musulmanes -siempre con el comodín del 'racismo'-, la información del Sunday Times desvela un nuevo caso de amenazas contra la directora de un colegio público, amenazas de suficiente gravedad como para obligar a la profesional a recluirse en su domicilio bajo vigilancia policial.

Ha sucedido en Oldham. Allí, Trish O'Donnell, directora de la escuela local de primaria, ha denunciado ante el consejo escolar sus "muy fuertes razones" para sospechar que su centro ha sido elegido como nueva víctima en la estrategia de amedrentar a los británicos nativos para desalojarlos de los colegios y dejarlos bajo control islámico. De hecho, O'Donnell habla a las claras de que un nuevo "Caballo de Troya" se ha introducido en el centro que dirige.

El sindicato de profesores no solo ha ratificado la validez de las denuncias de la directora, sino que ha ampliado el rango de la alarma al advertir como ya está prestando apoyo a múltiples profesores, víctimas de una gran variedad de "aparentes cuestiones de 'Caballo de Troya'". El diario también consultó a fuentes de la lucha contraterrorista. El dictamen fue igual de inquietante: En Oldham se está dando un "significativo problema" con la infiltración islamista.

La mayor parte de los alumnos del colegio de Oldham tienen origen pakistaní. La directora O'Donnel ha denunciado cómo, desde 2013, ha sido sometida a una larga campaña de "amenazas de muerte", "amenazas de volar su coche" e "insultos agresivos". Llegó a ser atacada físicamente por uno de los padres.

El representante de los progenitores en el colegio, Nasim Ashraf, otro pakistaní, se encuentra en el punto de mira como el organizador en la sombra del acoso. Junto con su mujer impulsa las presiones e intimidaciones para que el profesorado se comporte -y vista- de la forma en que un buen musulmán -o musulmana- debe comportarse y vestirse. La hermana de Ashraf ya se encuentra en prisión después de ser condenada por un plan para atacar objetivos judíos en Manchester.

Aunque la nueva señal de alarma sobre la conquista islámica -por las bravas- del sistema educativo británico allí donde existe una amplia mayoría musulmana ya ha saltado a la prensa nacional, la local de Oldham parece que se encuentra en otro planeta. O en otra situación distinta y no muy libre ni segura, pues insiste en que "no existen pruebas" de que se esté produciendo un nuevo complot 'Caballo de Troya'.

Gobernado el ayuntamiento por los laboristas, muchos recuerdan ahora cómo ese partido intentó ocultar todas las sospechas de la 'Operación Caballo de Troya' hasta que fueron demasiado evidentes como para que Londres tomara cartas en el asunto, cuando el conservador Cameron aún se encontraba presidiendo el Gobierno británico.

El Guardian, órgano oficial del laborismo británico, insiste en que el Departamento de Educación desmiente que el nuevo escándalo "nada tiene que ver con el extremismo y no debería ser calificado como un caso de 'Caballo de Troya'". Se ponga el nombre que se ponga, el Sunday Times insistía en los documentos y denuncias que prueban una campaña -demasiado sólida como para no ser organizada- de amenazas por parte de padres musulmanes que exigen, bajo coacción, el establecimiento de un programa educativo radical islámico.

Por de pronto, la directora está en casa. La diaria yihad de conquista del sistema público de las escuelas británicas vuelve a recrudecerse con una presencia demográfica islámica que no hace sino consumar aun más los hechos ya consumados desde hace años (ND).




Publicado por Javier Monjas en Nuevo Digital Internacional - http://www.nuevodigital.com
21/02/2017 - 09:52 PM   GMT+01:00