NUEVO DIGITAL - Internacional
Centrado en los residentes llegados de países de "alto riesgo"
Trump estaría considerando un registro especial para musulmanes
Le dieron una brutal paliza porque "se parecía a Trump". La violencia islámica de 'inmigrantes' y 'refugiados' contra los nativos europeos solo salta de vez en cuando al conocimiento público cuando el agredido es un personaje famoso, como el televisivo cocinero sueco Anders Vendel. Y tampoco a demasiado conocimiento público, cebados los medios de 'información' con Trump y con el potencialmente infinito flujo excretorio de toneladas de baba victimista, cuando no desafiante y amenazadora.

La histeria se ha desatado entre la comunidad musulmana (con el inestimable apoyo incendiario de la judía). Pero no por las constantes oleadas de atentados terroristas islámicos que azotan Occidente desde hace tres lustros, ni por la constante detención de los soldados de Alá infiltrados en las tolerantes democracias europeas o americanas, siempre dispuestos a matar. Qué va. Nada de eso.

La posibilidad de que el secretario de Estado de Kansas, Kris Kobach, pudiera ser designado fiscal general federal ha llevado la locura a las, al parecer, también infinitas asociaciones 'activistas' que están haciendo su agosto, entre otras cosas, agitando las manifestaciones violentas contra el resultado electoral que no esperaban.

Kobach se ha destacado en sus acciones y reacciones contra el descontrol inmigratorio en Estados Unidos. Por ejemplo, diseñó la ley inmigratoria de Arizona que no solo convertía en delito la situación irregular de extranjeros en el país, sino que negaba la nacionalidad a los hijos nacidos de ellos, un intento de evitar el chantaje de los denominados 'niños ancla' (ND).

Hace poco más de un año, un tribunal federal consideraba legal otro de los más polémicos planteamientos de aquella ley, la posibilidad de que las autoridades policiales pudieran parar a discreción a una persona para requerir documentación que justificara su estatus inmigratorio. La demanda contra este artículo fue interpuesta por organizaciones activistas de hispanos, las cuales consideraban que se iba a discriminar a esa comunidad dado que los policías elegirían a las personas que interrogar basándose en su apariencia racial.

El republicano Kobach se encontraba detrás de aquella ley de Arizona, pero ahora podría sentarse en la fiscalía general federal, el equivalente a los ministerios de Justicia en Europa. El posible nuevo hombre fuerte de Trump en inmigración ya ha hecho públicas esta semana algunas de sus opiniones al respecto: que nadie en situación irregular va a tener patente de corso y que muchos de los indocumentados van a dejar el país cuando las subvenciones y los beneficios sociales "se evaporen".

Pero hay dos propuestas concretas que Kobach estaría considerando de acuerdo a las instrucciones de Trump: la construcción del muro de separación con México y el establecimiento de un registro especial para musulmanes, en ambos casos, sin necesidad de una aprobación previa del Congreso. Aunque desde el entorno de Kobach se afirma que nada hay de seguro en su designación como fiscal general, el propio secretario de Estado de Kansas ya estaría elaborando con un grupo de trabajo la puesta en marcha de esas soluciones.

En concreto, el registro para musulmanes que pretendan entrar en Estados Unidos o que residan ya en ellos se aplicaría a aquellas personas procedentes de países donde actúen grupos extremistas, es decir, catalogados de "alto riesgo". Los visitantes podrían afrontar interrogatorios especiales, mientras que los musulmanes ya residentes y procedentes de esos países de "alto riesgo" podrían tener que registrarse ante las autoridades y presentarse de forma periódica ante ellas.


Publicado por Javier Monjas en Nuevo Digital Internacional - http://www.nuevodigital.com
16/11/2016 - 06:13 PM   GMT+01:00