NUEVO DIGITAL - Internacional
En un cementerio 'multirreligioso' de Leicester y mientras las autoridades "negocian" una "solución"
Una familia musulmana exige la exhumación de un gitano por “infiel”
En noviembre de 2005, NUEVO DIGITAL informaba sobre la "alarma" de las autoridades de Leicester ante la "creciente afirmación musulmana". Según aquellas proyecciones demográficas, Leicester se convertiría en la primera gran ciudad británica "en la que los blancos dejarán de ser mayoría a comienzos de la próxima década" (ND). La "próxima década" comenzó y las perspectivas se cumplieron al milímetro. El censo de 2011 mostraba sin lugar a dudas que los británicos blancos ya suponían "menos de la mitad" de la población de Leicester. Las nuevas minorías mayoritarias están consiguiendo imponer su ley incluso en los cementerios de la venerable y vieja ciudad romana de las Midlands.

En la década que transcurrió entre 2001 y 2011, los musulmanes se han convertido en la segunda minoría religiosa mayoritaria en Leicester en términos relativos y absolutos. En 2001, los cristianos representaban casi el 45 por ciento de la población de la ciudad, mientras que diez años después habían caído hasta el 32,4 por ciento. Por contra, la musulmana, la segunda comunidad religiosa más numerosa de la ciudad tras la cristiana, había pasado en el mismo periodo de tiempo del 11 por ciento a casi el 17.

Mientras que los cristianos aún representan un 59,4 por ciento de la población británica, en Leicester no son más de un 32,4. Por el contrario, la comunidad que se confiesa musulmana no supone más del 5 por ciento del total de los habitantes del país, pero en Leicester, esa proporción casi se cuadruplica hasta el 18,6. Estos datos corresponden al censo desarrollado en 2011. Cinco años después, las proporciones serán mucho mayores y muy menores en ambas comunidades.

Ya en aquellas fechas de 2011, las filtraciones del caso conocido como 'Wikileaks' también tenían reservadas algunas sorpresas provenientes de la información reservada que la inteligencia de Estados Unidos enviaba a Washington sobre lo que estaba sucediendo en Leicester.

"Niñas incluso de cuatro años completamente cubiertas", comercios de todo tipo, regentados por musulmanes, "diseñados para separar a los musulmanes de la comunidad general", "enseñanza del odio hacia los judíos desde la infancia", y así. Eso es lo que Estados Unidos estaba viendo en la antigua villa romana de Ratae Corieltauvorum.

La "creciente afirmación musulmana" que las autoridades reconocían con "preocupación" en 2005 se ha reforzado extraordinariamente hasta llegar a una situación en la que los 'preocupados' son los no musulmanes. Incluidos, los muertos. E incluidos los muertos de las minorías más minoritarias que llevaban siglos en la zona antes de que el islam conquistara Leicester con su implacable avance demográfico.

Shadrack Smith murió en enero a los 89 años. Era un gitano que vivía en un campamento legal y que se había ganado el respeto de todos. Sus familiares compraron tres espacios de enterramiento por 2.500 libras en un cementerio 'multirreligioso' e introdujeron a Shadrack en uno de ellos. No se percataron de que al lado, contigua con la de Smith, se hallaba una tumba de un fallecido musulmán. Y si se dieron cuenta, no prestaron atención al hecho.

Pero los parientes musulmanes no solo se dieron cuenta, sino que interpusieron una queja ante el ayuntamiento de Leicester por haber permitido que un "infiel" (sic) hubiera sido enterrado al lado de un musulmán, un verdadero creyente. Exigían que se exhumara el cuerpo del anciano Smith y que fuera trasladado lejos de allí.

Las autoridades municipales de Leicester dicen ahora que nunca llegaron a considerar volver a sacar el cuerpo del gitano para alejarlo de la tumba del musulmán. Pero la familia gitana no solo dice que sí se les propuso, sino que, ante su cerrada negativa, se les ofrecieron otras alternativas, entre ellas, colocar un seto sobre una de las tumbas que los gitanos habían adquirido para separar los espacios entre el infiel y el musulmán, que no alcanzaría descanso por la infamia a que se había visto sometido.

Las autoridades de Leicester, seguramente abrumadas por una "afirmación" musulmana que ahora ya no es creciente sino crecida, admiten que están "negociando" para alcanzar un acuerdo entre las dos familias, la gitana y la musulmana. La gitana no entiende qué es lo que hay que "negociar".

Ya el hecho de que simplemente se 'considere' una 'solución amigable' es ofensivo para su fallecido y sus familiares. Sin embargo, los gitanos "lamentan" la situación de sus vecinos de tumba "porque obviamente creyeron que solo iba a haber otras familias musulmanas enterradas alrededor". Y van, y les colocan el muerto, el cadáver de un viejo infiel.

Pero aquí el que no ha encontrado reposo es Shadrack Smith, involuntariamente condenado por la negligencia de su familia, una familia que no se dio cuenta de que estaban enterrando a un infiel junto a un verdadero creyente en el antiguo suelo de los romanos y la Inglaterra cristiana medieval.



Publicado por Javier Monjas en Nuevo Digital Internacional - http://www.nuevodigital.com
11/02/2015 - 09:26 PM   GMT+01:00