NUEVO DIGITAL - Internacional
Tras Suiza y siempre a costa del contribuyente europeo
@JavierMonjas - 21/09/2016

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La ONG sueca Individuell Människohjälp (sitio web en inglés) ha publicado un vídeo en el que exige a los suecos nativos que "se integren" en la "nueva Suecia" que surge de la llegada de los "refugiados". "No son solo los nuevos suecos los que deben integrarse, sino también los antiguos", según la organización. El vídeo (subtitulado del sueco al inglés) termina con una mujer con pañuelo islámico que mira fijamente a la cámara, mientras la voz en off proclama "El Nuevo País".

Seguramente, la "Nueva Suecia" ha aligerado este verano su carga de "nuevos suecos". La salida de miles de 'refugiados' a disfrutar de unas bien merecidas vacaciones en los países de los que supuestamente 'huyeron' se ha convertido en un fenómeno extendido por toda Europa, aunque solo la prensa de dos países ha conseguido superar el bloqueo informativo impuesto por los gobiernos sobre todos los aspectos negativos relacionados con los 'nuevos europeos'.

Primero fue la prensa suiza la que alertó de cómo, solo en los últimos meses, "cientos de refugiados" habían sido cazados de vacaciones en sus países de origen, los mismos atormentados por las guerras y la violencia de los que -según decían- venían huyendo para salvar la vida (ND). Ahora ha sido la prensa alemana la que ha desvelado el mismo fenómeno en el país de la barra libre para los 'nuevos europeos'.

Fue Die Welt am Sonntag (en alemán) el medio que descubrió que 'refugiados' procedentes de Siria, Irak y otros países en diversas situaciones bélicas habían regresado "de vacaciones" a sus lugares de origen. Todos ellos vivían de los beneficios sociales y, en consecuencia, disfrutaron de sus viajes de placer en los 'peligrosos' países de donde procedían a costa de los contribuyentes alemanes 'nativos'.

La Oficina Federal de Empleo confirmó la información, pero se negó a cuantificar la dimensión del fraude. "No realizamos ningún tipo de análisis o estadística sobre este tema y, en consecuencia, no disponemos de ninguna información". Sin embargo, tras la publicación de la noticia en un medio tan influyente como Die Welt am Sonntag, las autoridades han prometido que investigarán el asunto.

En Alemania, quienes pretenden conseguir el estatus de asilado pueden ausentarse del país durante 21 días al año sin necesidad de informar sobre el destino de su viaje. Es más: las autoridades protegen los datos de estos viajes de 'refugiados' y 'asilados' basándose en las legislaciones sobre privacidad de datos personales. Es, en consecuencia, muy difícil conocer con precisión hasta dónde llega el fenómeno de las vacaciones de todos estos 'refugiados' y 'asilados' en sus países natales a costa de los contribuyente, dado el secretismo con que los gobiernos encubren el tema (información en inglés sobre la original del periódico alemán).

Al menos en esta ocasión, los políticos no han argumentado que se trata de 'casos aislados', como sucede con las casi semanales carnicerías islámicas. Este simple hecho ya indica que debe tratarse de un problema muy extendido, lejos de la edulcorada propaganda sobre los 'nuevos alemanes'. Mientras tanto, las detenciones de musulmanes pasados de rosca en su obediencia al Corán continúan en la misma Alemania que los había acogido bajo la afamada generosidad de Angela Merkel.

Ante el encadenamiento de debacles electorales, Angela Merkel ha reconocido que ella misma y su gobierno "no tuvieron suficiente control" durante la masiva llegada de 'refugiados' al país el año pasado -que continúa en el actual, aunque sin ninguna fanfarria mediática, congruente el silencio con el apagón informativo impuesto por las autoridades sobre los casos de terrorismo y la delincuencia a gran escala provocada por los 'nuevos europeos'.

Sin embargo, la canciller también ha dejado claro que, mientras ella se encuentre al mando, Alemania continuará recibiendo "refugiados", incluyendo a los "musulmanes". El bloqueo de la avalancha islámica sobre Alemania supondría, en su opinión, violar "la constitución alemana y nuestras obligaciones con las leyes internacionales, pero también los fundamentos éticos de la Unión Cristiano-Demócrata y mis convicciones personales".