NUEVO DIGITAL - Internacional

Scotland Yard y la policía de Londres abren una investigación
Javier Monjas - 21/01/2013 - 08:33 AM   GMT+01:00

ImprimirCompartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en MenéamePublicar en del.icio.us

El año pasado ya llenaron barrios completos de Londres con bien editados carteles de chillón color amarillo en los que se leía: "Usted está entrando en la zona controlada por la sharia. Las normas islámicas, de obligado cumplimiento". Debajo, se observaban varias señales de prohibición de uso o consumo de bebidas alcohólicas, tabaco, pornografía, prostitución, drogas o música. Ahora han pasado a la acción. Scotland Yard investiga la actividad de "patrullas islámicas" que amenazan a británicos blancos por pasear bebiendo una cerveza o llevar una falda demasiado corta. "Esto es una zona islámica", advierten.La existencia de estas bandas islámicas se conocía desde hace varias años. Pero ha sido ahora cuando se las ha visto en acción después de que sus integrantes subieran a Internet al menos dos vídeos, en uno de los cuales se grababan ellos mismos amenazando e insultando a londinenses blancos.

Fue The Commentator el primer medio que localizó estos vídeos y que informó sobre ellos a finales de la semana pasada. Las grabaciones se subieron a una cuenta de YouTube de nueva creación que el portal de vídeos canceló después de que los medios británicos comenzaran a hacerse eco de la actuación de estas bandas islámicas en los barrios de mayor población inmigrante de Londres.

A pesar de la rápida acción del sitio perteneciente a Google, el vídeo con los insultos y las amenazas ya había sido bajado por decenas de usuarios y medios de comunicación, que lo habían puesto a buen recaudo en sus propios servidores. La BBC había sido uno de estos medios, de manera que pronto comenzó a emitirlo en sus informativos y a subirlo a su propia cuenta de YouTube bajo el título de "Una patrulla de vigilantes musulmanes encapuchados recorre las calles de Londres obligando a las mujeres a cubrirse".

En uno de los vídeos se observa a los matones musulmanes destrozando marquesinas de autobús que muestran anuncios de sujetadores de la marca H&M. Pero es el segundo vídeo en el que, en vez de carteles comerciales, la sharia en acción pasa a la amenaza y el insulto contra británicos blancos que pasean de madrugada por las calles de los barrios orientales de Londres, exactamente las mismas zonas declaradas "islámicas" el año pasado por una parte de los residentes de esa religión.

Según la policía de Londres, la grabación se efectuó con un teléfono móvil en el barrio de Waltham Forest. Este vídeo era presentado en la cuenta de YouTube con las siguientes palabras: "Desde mujeres completamente desnudas caminando por la calle como animales sin respeto por sí mismas, hasta borrachos llevando alcohol, hasta borrachos muertos en medio de la carretera, nos esforzamos en detectarlo y prohibirlo todo".

La referencia a los "muertos en medio de la carretera" hace alusión a un ciclista que acaba de sufrir un atropello y que es grabado mientras es atendido por los servicios de asistencia. Los comentadores del vídeo achacan el accidente a que el accidentado "llevaba una vida impura" en la que bebía alcohol. En el vídeo, uno de los matones islámicos anuncia: "Los musulmanes hemos tomado sobre nosotros hacer cumplir el bien, prohibir el mal y cubrir a esta gente desnuda". Dicho y hecho, un joven es obligado a deshacerse de su cerveza ante las amenazas del grupo de verdaderos creyentes.

Uno de los paseantes asaltados es una joven, que recibió insultos y amenazas por llevar lo que la patrulla coránica consideró una falda demasiado corta. Esta mujer les hizo frente y les recordó que ella estaba en su país. La siguiente fue la respuesta de los guardianes de la decencia mahometana: "No nos importa en absoluto si te molesta. Esto no es Gran Bretaña". En el vídeo se observa a varios británicos blancos, a quienes se exige que no pasen cerca de la mezquita, que no vuelvan a aparecer por allí y que "mantengan la boca cerrada".

La policía ha reconocido la autenticidad de las grabaciones y, en un comunicado, anunciaba el incremento de las patrullas policiales en estos barrios en un intento de controlar a la que se ha convertido en su involuntaria competencia de llevar el orden a las calles de Londres.

Mohammed Shafiq, fundador de la Ramadhan Foundation, afirmaba: "Vivimos en el Reino Unido y estamos gobernados por la ley del Reino Unido. No debería existir la ley de la calle". Según Shafiq, quien dice promover la "coexistencia pacífica de las distintas comunidades" (en el propio país de una de ellas), se trata de un incidente aislado.

La mezquita de East London, en cuyas cercanías estas bandas islámicas prohíben el paso a infieles que consideran impuros, también emitía un comunicado en el que condenaba estas acciones "pensadas para alimentar las tensiones y sembrar la discordia". "Las condenamos firmemente", concluía el centro religioso, antes de añadir que "las acciones de una ínfima minoría no tienen espacio ni en nuestra religión, ni en nuestra calles".

Pero el hecho es que sí tienen espacio, al menos en las calles, y tampoco andan cortos el Corán y el resto de la escolástica sarracena dictando doctrina sobre purezas e impurezas, y cómo fomentar unas y acabar con las otras... por las buenas o por las malas.

Ya en 2005, un imán desafió en público al entonces secretario del Interior del gobierno británico, John Reid, al grito de "¿Cómo se atreve usted a venir a una zona musulmana?" (ND). En enero de 2008, el entonces obispo anglicano de Rochester, Michael Nazir-Ali, publicó un incendiario artículo en el Sunday Telegraph en el que, entre otras cosas, también denunciaba la existencia de amplias zonas del país vetadas ya a los no musulmanes, bajo absoluto control islámico (ND).

La reacción fue furibunda, y no solo por parte de los musulmanes, algunas de cuyas figuras llegaron a advertir que, si seguía por ese camino, Nazir-Ali "no viviría demasiado". La propia iglesia anglicana desautorizó a su obispo, mientras el resto de confesiones cristianas condenaban las que fueron calificadas como injustas provocaciones.



Navegación

Entrada anterior:
Diane Abbott: “El feminismo ha destrozado a la familia”

Entrada siguiente:
“La mezcla de corrección política y de tópico es una rémora brutal”

Últimas entradas
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Sindicación
RSS 1.0
RSS 2.0
ATOM