NUEVO DIGITAL - Internacional
Estados Unidos y Turquía, contra Serbia y Rusia por la convocatoria de un referéndum
@JavierMonjas - 12/05/2011

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Mal momento ha escogido Penélope Cruz para anunciar su participación en el rodaje de una película ambientada en Sarajevo. Desde varias instancias se apunta a que Bosnia y Herzegovina vive en estos momentos su peor crisis desde la firma de los Acuerdos de Dayton. Incluso, hay quienes piensan que la situación es prebélica. Como en sus mejores tiempos -los de la I Guerra Mundial-, los Balcanes han radicalizado hasta niveles insoportables los distintos bloques internacionales de apoyo.

Además de algunos actores implicados de forma oficial en el avispero, también han sido algunos think-tanks los que ya hablan de la peor y más peligrosa crisis en Bosnia desde el fin de la guerra en 1995. De esa opinión es el International Crisis Group, para el que las tensiones separatistas serbobosnias están llevando al país a un callejón sin salida. Aunque los tanques-pensadores del ICG afirman que "probablemente la violencia no es inminente", un enfrentamiento violento se erige como "una perspectiva real en un próximo futuro a menos que todas las partes suavicen la presión en la espiral de sus posiciones maximalistas".

El referéndum de la discordia

Pero por "todas las partes" cabe entender muchas más que las dos enfrentadas sobre el terreno, los serbobosnios de la República Srpska por un lado, y los serbocroatas y, sobre todo, los musulmanes, de la parte restante de la república bosnia. De fronteras para afuera, los bloques se radicalizan y ya meten la cuchara a favor de 'los suyos' sin demasiados complejos. Por un lado, Rusia y Serbia; por el otro, Estados Unidos y Turquía. Y, sobre todo, la ONU, aliada, como siempre, con el lado musulmán.

El insoportable incremento de la tensión se ha producido después de que los serbobosnios hayan convocado un referéndum para el próximo mes de junio en el que, de celebrarse finalmente, se consultaría a esa población sobre la legitimidad del tribunal que juzga los crímenes de guerra así como sobre la imparcialidad del representante internacional nombrado por las Naciones Unidas para vigilar el siempre tenso desarrollo del país. Muchos se temen que, en realidad, las autoridades de la República Srpska están tanteando la celebración de un referéndum de independencia.

No es fácil encontrar información en los medios internacionales occidentales, también tradicionalmente aliados con la parte musulmana bosnia, sobre las razones que han empujado a los serbobosnios a lanzar un desafío de tal dimensión. De hecho, hay que recurrir nada menos que a Al Jazeera para recoger la ya insoportable desconfianza, recelo y hasta rechazo de los serbobosnios hacia el tribunal que juzga los crímenes de guerra cometidos en el país, pero que se ceba de forma desproporcionada sobre éstos mientras se muestra tolerante y semiamnésico con los cometidos por serbocroatas y, de nuevo especialmente, por los musulmanes.

"Siete días de plazo"

De hecho, el representante internacional puesto también en cuestión, el diplomático austríaco Valentin Izko, ha elevado el tono de sus intervenciones no sólo para certificar, como han hecho muchos observadores, que los serbobosnios estarían lanzando "la más grave violación de los acuerdos de paz de Dayton" desde que éstos fueron firmados hace dieciséis años, sino que él mismo habría dado de plazo hasta "el fin de semana" próximo para que los serbobosnios desconvoquen el referéndum.

El embajador turco en el país, por su parte, no hace sino calentar el ambiente no sólo aireando el agresivo 'deadline' del representante internacional, sino exigiéndole a éste que anule la convocatoria en uso de su autoridad. En tono desafiante, el representante internacional habría calificado su ultimátum de siete días como "oportunidad para meditar", siempre según el relato del embajador turco, el cual no ha dejado de filtrar la dura posición de Inzko y que, en sí misma, no ha tenido otro efecto que elevar la tensión hasta niveles difíciles de describir.

Autoconvertido el gobierno turco en el matón al servicio de los musulmanes bosnios, desde el otro lado, desde Serbia, también se está calentando el ambiente en favor de los hermanos étnicos del otro lado de la frontera. El propio presidente serbio, Boris Tadic, no sólo ha rechazado cualquier tipo de sanción que se imponga contra la República Srpska, sino que también ha exigido la "suspensión de determinados políticos", en obvia referencia al alto representante internacional.

Bandos internacionales

Mientras tanto, la Unión Europea ha responsabilizado a los serbobosnios del bloqueo para la formación de un gobierno en el país siete meses después de las elecciones. Por su lado, Estados Unidos ha reafirmado su confianza en la autoridad y el buen criterio de Inzko. En el otro bando, y como era de esperar, Rusia ya ha advertido que en ningún caso apoyará el informe-denuncia de Inzko contra los serbobosnios. Por si fuera poco, Moscú, además, respalda el referéndum convocado por los serbobosnios y no lo considera una violación de los acuerdos de Dayton.

Con los bloques internos y externos ya bien alineados, es difícil predecir cuál va a ser la evolución del país, con su vecino kosovar al sur en una situación de inestabilidad no menor como consecuencia del difícil -o imposible- encaje de los serbokosovares en el nuevo 'estado' surgido de la amputación serbia.