NUEVO DIGITAL - Internacional
Con la complacencia colaboracionista de las autoridades
@JavierMonjas - 07/09/2016

ImprimirCompartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en Menéame

Cientos -si no miles- de escuelas yihadistas toleradas en el Reino Unido cuyo único programa es la enseñanza del odio a los 'infieles' de acuerdo a las pías órdenes de Alá en el Sagrado Corán. "Seminarios antirracistas" en Francia con obligatoria participación "no mixta" (traducción: 'prohibida a los blancos'). 'Universidades' islámicas radicadas en España cuyo explícito objetivo es la yihad y la proclamación del califato. En apenas una semana, los tres principales países del occidente europeo se resignan a la impune introducción del odio antiblanco y anticristiano dentro de sus territorios con el colaboracionismo de sus respectivas autoridades.

Entre los días 25 y 28 del pasado agosto se celebró en un centro de titularidad pública de Reims un denominado 'Seminario de verano descolonizador' ('Camp d’été décolonial'). Organizado por dos racistas bien conocidas en Francia, procedentes del feminismo radical y del 'antifascismo', no solo la participación, sino el simple acceso al 'campamento' fue "prohibido a los blancos".

"El campamento se inscribe en la tradición de las luchas de emancipación descolonizadoras anticapitalistas y de educación popular", anunciaba el programa del 'seminario'. "La no-mezcla es una necesidad política", concluía. Y, en efecto, se prohibió la entrada a los blancos con el fin de impedir la 'mezcla'. La directora del centro -de titularidad pública- afirmó que el seminario no interfería con los principios de no discriminación defendidos por ella.

La audacia de las organizadoras y de los grupos del 'antirracismo', el 'anticapitalismo' y la 'anti-islamofobia' que las apoyaban, junto con la pasividad de las autoridades frente a esta orgía de racismo y odio en la propia casa de los odiados, provocaron una enorme indignación entre los franceses, al menos, entre los de piel blanca. Una campaña de bloqueo de las dos racistas en las redes sociales se convirtió en una de las manifestaciones de esta indignación, campaña que fue presentada por las individuas y por los medios que las apoyan como "militantes antirracistas víctimas de la censura".

El 'Campamento de verano descolonizador' fue calificado de "una ofensa al combate antirracista y a la República". Pero mientras los antirracistas se ponían de acuerdo entre ellos con sus antirracismos varios, la auténtica descolonización de Francia ha comenzado por su población de hace milenios: los blancos se han convertido en los apestados en su propio país. Por supuesto, las dos racistas han continuado defendiendo la prohibición de acceso a personas de piel blanca porque ellas "no sufren el racismo institucional del Estado".

Como reacción, días después, el New York Times publicó un reportaje sobre el infierno en el que viven las mujeres musulmanas en Francia, las cuales despacharon un apocalipsis de victimismo sobre todo lo que sufren. La 'pieza' del 'diario de calidad' era tan tendenciosa que el primer ministro francés, el socialista Manuel Valls, protestó enérgicamente y relacionó los testimonios de esas mujeres con la polémica del 'Seminario descolonizador'.

El periódico se reafirmó en lo dicho porque, según dijo una portavoz, el reportaje se había basado en "las respuestas de más de 1.200 lectores en una encuesta por Internet realizada en inglés, francés y árabe, en la que se preguntaban las opiniones de las mujeres de Europa después de la prohibición del burkini".

En el Reino Unido, el Times publicaba una entrevista con el responsable del organismo regulador de la Educación en el que aquel denunciaba cómo los ayuntamientos "ignoraban" a propósito la existencia de una enorme masa de escuelas islámicas clandestinas en las que se enseña el odio coránico. Ofsted ha identificado entre 150 y 160 de estos centros, pero, en opinión del responsable de este organismo regulador, Sir Michael Wilshaw, estas son solo "la punta del iceberg".

La "corrección política" está haciendo que los concejos no se metan con estos agujeros del rencor y el supremacismo islámico. Es más, Wilshaw acusaba directamente de esta actitud de pasividad a los ayuntamientos gobernados por los "laboristas" puesto que estos no quieren enfadar a sus votantes musulmanes.

Mientras, en España acaba de abrir una autodenominada 'universidad islámica', no reconocida por el sistema educativo español, pero que se dispone a extender su programa ideológico. En el ideario de sus promotores destaca la lucha por el establecimiento del segundo califato, así como la defensa de la yihad, primer paso en la construcción de un estado islámico que solo sea el precedente de un califato mundial.