NUEVO DIGITAL - Internacional
El país comenzará a acoger refugiados centroamericanos
@JavierMonjas - 11/10/2016

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Un día. Otro día. Y otro. Y así hasta ya casi convertirse en una costumbre para muchos. Así se ven ya las detenciones de los infiltrados de la vía rápida coránica. A ello se unen cada día los que llegan por mar con la barbarie más sanguinaria bien estibada. Y los que, estando ya aquí, cometen unos crímenes jamás vistos en tierra civilizada.

Cada día surgen más voces preguntándose si esta es ya la realidad que tocará vivir a las poblaciones occidentales en el futuro, durante años. O décadas. Bandas de musulmanes matándose entre ellos y matando a quienes les han acogido, hasta los colegios amenazados con apocalípticas masacres por los bravos guerreros del islam introducidos en tierra civilizada.

En Australia, que también ha sufrido las periódicas carnicerías halal, la mitad de la población ya afirma abiertamente que no desea la entrada de más musulmanes en el país. El despiece del estudio demográfico de Essential Research resulta espectacular puesto que la negativa a acoger más fieles del islam se extiende de forma abrumadora incluso por los partidos de la izquierda.

Nada menos que un 60 por ciento de Coalition -también conocida como Liberal-National Coalition- prefiere bloquear la entrada a más musulmanes. Se trata de una proporción abrumadora, incluso para los votantes de un partido de centro derecha. Pero es que entre los votantes del laborismo, tal proporción es de un 40 por ciento, y de un 34 por ciento entre los Verdes. La razón más aducida para justificar tal actitud es la negativa de los musulmanes a integrarse en la sociedad australiana y a aceptar sus valores.

Las presiones internacionales, principalmente las ejercidas desde Estados Unidos, fuerzan a Australia a la acogida de un constante flujo de refugiados. Esta acogida ha sido fijada en 19.000 por año, una cantidad completamente insignificante en comparación a las constantes avalanchas de cientos de miles llegados a Europa desde países africanos y asiáticos.

Sin embargo, incluso con esa pequeña cantidad de acogidos anuales, Australia ha decidido cambiar su política de acogida para dar entrada a los refugiados centroamericanos que intentan escapar de la violencia de sus respectivos países. Este anuncio se ha acompañado de contundentes declaraciones del Gobierno sobre la precondición de establecer fuertes controles fronterizos antes de abordar ningún tipo de acogida humanitaria.

Mientras, Pauline Hanson, senadora de One Nation, afirmó en una intervención ante la Cámara Alta que Australia "corre el peligro de quedar inundada por los musulmanes", con los propios ciudadanos nativos "viviendo bajo la sharía y tratados como ciudadanos de segunda clase". Con frecuencia descrito como un partido del 'populismo xenófobo', One Nation cuenta con cuatro senadores de los 76 que conforman esa cámara, aunque no ha conseguido colocar ningún candidato en la Cámara de Representantes.

Durante su incendiario discurso, Hanson propuso varias medidas a adoptar para evitar la "inundación", entre ellas, la prohibición de entrada de más musulmanes en el país y el veto a la construcción de más mezquitas.