NUEVO DIGITAL - Internacional
Estudio de Pew sobre diez países europeos
@JavierMonjas - 20/07/2016

ImprimirCompartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en Menéame

Solo en la jornada del pasado martes, la Guardia Costera italiana "rescató" a 3.200 "inmigrantes". Pero los barcos no han recogido a recién llegados a las costas de Italia o naufragando en mitad del Mediterráneo. Dese hace años, las operaciones de "rescate" se realizan prácticamente en las playas libias. De costa a costa. Solo por Italia llegaron 22.500 "inmigrantes" por este método, y solo en junio, cuando el verano no había comenzado, y solo en rescates de la Guardia Costera italiana. Y solo Acnur por su cuenta trae cada semana otros muchos miles. Y solo a las costas de Italia.

Cada día llegan miles y miles de "inmigrantes" y "refugiados" a Europa, en estos momentos, principalmente desde África. Y en su inmensa mayor parte, musulmanes. Cada día, en África son masacrados cristianos, sin que la Guardia Costera italiana -ni Acnur, ni Europa- haga nada por protegerlos. Su misión es otra. Su misión es ir a las playas de Libia a cargar barcos con miles de "inmigrantes" y "refugiados" para trasladarlos a Europa, donde exigirán -por las buenas, o por las malas- continuar con su horror cotidiano, en el que nacieron.

Las encuestas muestran una y otra vez el odio que el orbe islámico de África y el Medio Oriente tiene por la Europa democrática. Y, sin embargo, quieren -no quieren, exigen- vivir en la tierra de infieles. El crucero va por cuenta de la Guardia Costera italiana, española o de otra nacionalidad. Y de Acnur, también financiada con dinero público.

Muy pocos gobiernos europeos se manifiestan en contra de esta situación. El primer ministro polaco, Mariusz Blaszczak, ha acusado a las "políticas del multiculturalismo y la corrección política" de atentados en suelo europeo como el de Niza. La negativa de Blaszczak a aceptar las órdenes de la Unión Europea sobre acogida de "refugiados" le hace merecer los calificativos de "nacionalista" y "populista" por parte del establishment político y periodístico.

Polonia es el tercer país donde se tiene una opinión más negativa sobre los musulmanes por los riesgos que entrañan para la seguridad. Solo superada en esta opinión por Hungría, ambos integrantes del antiguo bloque soviético encabezan la lista de los diez países estudiados por el Pew Research Center donde más se ve a los "refugiados" -en su inmensa mayoría, musulmanes- como potenciales amenazas terroristas, de delincuencia a gran escala y como una pesada carga para los sistemas de seguridad social de los países que los acogen.

En esta lista, España se encuentra justo en último lugar de la clasificación, lo que indica que su población es la que menos miedo tiene a esa posible relación entre refugiados y terrorismo, delincuencia y parasitismo del sistema asistencial público. También España cierra la lista de la relación entre musulmanes y terrorismo. 'Solo' el 40 por ciento de los españoles realiza esa equiparación, frente a un 76 por ciento de los húngaros o el 71 de los polacos. En medio, el resto de países occidentales.

Curiosamente, los países más golpeados por las masacres islámicas son los que más desfavorables se muestran a relacionar a los 'refugiados' con la mayor probabilidad de sufrir ataques terroristas, altos niveles de delincuencia o graves cargas sobre el sistema público asistencial. En efecto, británicos y franceses son los más tolerantes en ese sentido, solo superados en 'tolerancia' por los españoles.

Con todo, la visión negativa de la presencia islámica en Europa se incrementa con fuerza de año en año, en mayor medida en Hungría, Italia y Polonia, y en menor, en Francia, Alemania y el Reino Unido, con España ocupando un lugar medio de la clasificación.