NUEVO DIGITAL - Internacional
Campaña islámica contra la erección de una estatua a Teresa de Calcuta
@JavierMonjas - 13/06/2011

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"La Madre Teresa (de Calcuta) pertenece a lo más profundo del infierno por no creer en Alá, el profeta o el Corán". Eran palabras del imán kosovar, Sefket Krasnici, durante un sermón pronunciado el Ramadán del año pasado ante un estadio abarrotado de verdaderos creyentes (ND). Ahora, los musulmanes de una ciudad kosovar donde se ha previsto la erección de una estatua dedicada a la misionera han comenzado una campaña de recogida de firmas porque, según afirman, el monumento no sólo "insulta" a la mayoría islámica, sino que debe ser incluido en un supuesto y siniestro plan para "cristianizar" el espacio público kosovar.

La campaña contra la estatua a la Madre Teresa de Calcuta se lleva a cabo en la localidad kosovar de Peja y ha recogido ya más de 2.000 firmas contra la perversa iniciativa de la Iglesia Católica y el Opus Dei, según afirman los promotores del boicot y difunden las agencias iraníes, que siguen muy de cerca lo que sucede en el portaaviones mafioso-islámico creado en el corazón de Europa.

El griterío con Mladic; el silencio con Thaci

Los activistas anti-Madre Teresa dicen también que la monja beatificada no era ni kosovar ni una "verdadera albanesa" puesto que había nacido en una localidad macedonia. Pero en Macedonia, los musulmanes locales tampoco están dispuestos a aceptar nada relacionado con la misionera, y los masivos y brutales actos y sermones protagonizados por imanes como Sefket Krasnici en la propia capital del país lo prueban bien a las claras, en medio de una abierta alarma de los musulmanes más 'moderados' que ya piden ayuda al exterior para evitar la incontrolada expansión doméstica del wahabismo más virulento (ND).

El asesinato de dos soldados estadounidenses en Frankfurt el pasado mes de marzo por quien resultó ser un yihadista solitario kosovar ya abrió el rastro de sangre del islam balcánico contra Occidente que muchos ven como inevitable en medio de la masiva corrección política de medios y políticos sobre el 'islam moderado' y 'proestadounidense' de Kosovo, del mismo -y dudosísimo- tipo del de los rebeldes libios que se cobijan bajo los bombardeos de la OTAN sobre la Libia de un Gadafi que, como Mubarak, ha pasado a ser repentinamente un personaje criminal tras ser abrazado, como Mubarak, por los más demócratas y liberales líderes occidentales, españoles incluidos.

Absortos esos mismos medios y políticos con la detención del aún supuestamente carnicero y genocida serbio, Ratko Mladic, nada se cuenta sobre cómo marcha el discretísimo asunto del no menos aún supuestamente carnicero y genocida primer ministro kosovar, Hashim Thaci, aficionado a la cría controlada de prisioneros serbios para traficar con sus órganos.

Kosovo contra Serbia en la OIC

Pocos saben que, dando marcha de su inicial abstención en el tema, la Unión Europea se ha implicado en una misión para investigar el -'supuestísimo'- pasado criminal de Thaci con las drogas (en especial, la heroína), el lavado de dinero y los órganos fisiológicos de la etnia rival, acción que está llevando alguna esperanza a algunas organizaciones de derechos humanos que no renuncian a que algún día se desenmascare del todo a quien, si se confirman las investigaciones actuales, debiera acompañar a Hitler y Stalin en el 'hall of fame' del más profesional y técnico horror humano. Por supuesto, y fiel a su emisión de cheques en blanco sin límite político ni moral a Kosovo, Estados Unidos -ahora con Obama, y antes con Bush- mira para otro lado mientras no cede ni en lo más mínimo en su cerrado e incondicional apoyo a sus 'musulmanes buenos' del país balcánico.

Pero es posible que las últimas iniciativas diplomáticas kosovares puedan estar comenzando a revolver un poco el estómago a alguien en el Departamento de Estado norteamericano. Gente de Pristina anda de gira por lo más duro del orbe islámico musulmán árabe -esta semana, en Ryad- en busca de apoyos de las grandes organizaciones internacionales precisamente árabes y musulmanas -las mismas que acusan a Europa de ser un 'club cristiano'- para contrarrestar las presiones serbias que impiden mayores reconocimientos formales de la 'independencia' kosovar por parte de mayor número de países.

El Principado de Andorra ha sido el último país que acepta como legítima la embajada de Kosovo en Bruselas, junto a la sede de una Unión Europea que también reconoce al país que, sin embargo, ahora se echa en brazos del Consejo de Cooperación del Golfo y de la Organización de la Conferencia Islámica para contrarrestar los intentos serbios de que Pristina consolide lo menos posible su estatus diplomático internacional.

'Enemigos' musulmanes de Kosovo

En realidad, son varios los países árabes y musulmanes de estas organizaciones los que se niegan a reconocer a Kosovo su independencia, precisamente los más próximos a la diplomacia rusa que, amparando a su protegida Serbia, boicotea no sólo la extensión territorial de las embajadas kosovares, sino incluso el acceso de Pristina a estas organizaciones panárabes y panmusulmanas en las que el nuevo país de fieles -tan estratégico en la infiel Europa- se cree con legítimo derecho a pertenecer.

Arabia Saudí, como vicaria de Estados Unidos en el bloque de verdaderos creyentes, es la que está presionando en sentido contrario, esta vez a favor de una diplomacia kosovar que pedía ayuda a los países del Golfo y a la siempre levantisca Organización de la Conferencia Islámica contra unos rebeldes países que, como Serbia y Rusia, son, además, europeos, de mayoría cristiana y, encima, en el primer caso, perteneciente a la Unión Europea en un futuro ya divisable.