NUEVO DIGITAL - Internacional
Apocalípticas masacres islamistas durante el pasado fin de semana
@JavierMonjas - 07/11/2011

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En el principio, fue el machete, incomprendido hisopo de bendita conversión. Después llegaron los kalashnikov, escondidos bajo las amplias túnicas. Quienes los empuñaban, disparaban desde motocicletas a todo ente infiel que se moviera. Pero prohibieron la circulación de motos. Así que se pasaron al jeep, ahora reconvertido en útil y no menos sagrado vehículo para el mártir bomba. Y de no menor efectividad como aspersorio de bendita metralla. La organización musulmana Boko Haram desploma el apocalipsis islámico sobre la Nigeria infiel. Ha declarado formalmente la yihad, cuenta con gran apoyo popular, y, modestia aparte, no la va mal en el empeño.


En las primeras horas se habló de "al menos" 65 los muertos en los ataques de Boko Haram, pero otras informaciones posteriores ya elevaban la cifra a "al menos" más del doble. La prensa nigeriana iba especificando el reparto del premio gordo de la yihad entre policías y "otros". Básicamente, además de algunos funcionarios, fieles asistentes a iglesias y cristianos abatidos en zonas cristianas, con un balance parcial, al cierre de esta información y según la prensa nigeriana, de "unos 150 muertos".

La yihad nigeriana ya une todo el oeste africano a la guerra santa del Sahel y del Magreb. Al Qaeda en el Magreb Islámico campa a sus anchas por el norte del África mediterránea, donde la denominada 'Primavera Árabe' se transforma a marchas forzadas en la 'Primavera de la Sharía', en coránica evolución hecha posible con los impuestos de los occidentales, gustosamente financiando el colaboracionismo europeo y de la OTAN con la brutalidad coránica.

El Sahel, el Magreb y ya Nigeria

Hay más que indicios de que la franquicia de Al Qaeda en el Magreb se ha infiltrado incluso en la autodenominada República Árabe Saharaui Democrática, antigua aliada de Marruecos contra España durante la descolonización de la entonces provincia española. No se entiende sin colaboración interna en los campamentos de Tinduf el secuestro de los tres 'cooperantes' europeos -par de españoles más italiana-, que, como todos estos 'fraternales' gansos de la 'búsqueda interna', la 'aventurita coronel-tapioca" y el 'turismo solidario', han sido reconvertidos por la justa teoría económica islámica en cheques al portador. Eso sí, sin cobro de intereses, pues sólo se percibe el principal de rescate. Y en metálico. Nada de mercado de futuros. Ni 'hedge funds'. Nada de especulación. Como manda el Corán.

Desde dentro de los países afectados, muchos observadores alertan de que las organizaciones terroristas, como Al Qaeda en el Magreb Islámico o la nigeriana Boko Haram -especialmente, esta última-, ya constituyen realmente movimientos de amplio apoyo popular, alimentados por las masas musulmanas empobrecidas que, ya que no pueden vivir como occidentales -como sería su deseo-, los secuestran y/o matan para ir imponiendo la ley islámica que los saque del atolladero. O para endurecerla, como sucede en el norte de Nigeria, donde ya está bien impuesta con rango legal, pero no de forma suficientemente contundente a pesar de las condenas a amputaciones (ND) y otras del mismo tipo extraídas de la virginal fuente del derecho islámico en acción.

En realidad, los musulmanes del norte nigeriano no es que deseen vivir como los infieles occidentales, sino, para ir abriendo boca, lo que desean es vivir como los infieles de su propio país, los del sur cristiano, donde un sistema de libertades occidentales y una mentalidad distinta a la 'halal' islámica han llevado un relativo desarrollo a esas odiadas poblaciones cristianas. Desean su impuro bienestar, pero bajo leyes islámicas. La ecuación es irresoluble puesto que islam, ley islámica y desarrollo económico encajan mal. Quizás por ello, la vanguardia yihadista ha decidido reforzar sus ingresos a su inmarcesible modo, mediante la violencia de una alianza de intereses con los piratas de la costa nigeriana que continúan lucrándose masivamente con el negocio del secuestro de petroleros y otras grandes embarcaciones mercantes.

"Los vivos son las víctimas"

'Boko Haram' no significa más que 'la educación occidental es 'pecaminosa'. O 'impura', o 'sacrílega', o está 'prohibida'... como se quiera traducir el término 'haram', opuesto al bendito 'halal'. Pero no es sólo la educación occidental ('Boko') la que es impura. También lo son los cristianos, vistos como 'occidentales' de Nigeria a Egipto, y tratados como tales. Es decir, como occidentales y como cristianos. Con el mismo resultado. Constantes y apocalípticas masacres que desde hace años (ND 1 y 2) son silenciadas por la permanente histeria de los medios occidentales -muchos de ellos, de orientación 'cristiana'-, ocupados en levantar acta del 'racismo' y la 'islamofobia' de quienes cuestionan los pañuelos santos en las intolerantes escuelas de Europa.

Pero si las racistas, islamófobas e intolerantes escuelas de Europa van doblando la rodilla una a una ante la yihad de la permanente queja (ND), en Nigeria quienes doblan la rodilla son los miles de masacrados cristianos que lamentan cómo son los vivos y no los muertos "las auténticas víctimas" (ND) en medio de una salvaje persecución exterminadora y conversora que, en este último caso, llega al secuestro de cientos de niños cristianos para ser convertidos al islam por la fuerza, según denuncian, juntos, obispos católicos y pastores protestantes (ND). Hasta los adolescentes se unen al 'esfuerzo', pues tal es el significado exacto que los musulmanes más instruidos y elevados de rango espiritual por el sufismo dan al término en el intento de eliminar su connotación carnicera.

Y, unidos en tal 'esfuerzo', no dudaron en esforzadamente reventar a golpes a una profesora cristiana a la que acusaron de "profanar" el Corán durante una de esas súbitas y letales histerias lanzadas por el rumor mahometano (ND), tipo de hechos que no hacen sino preludiar las masivas y subsiguientes cazas del cristiano, presentadas como "luchas religiosas" por la misma prensa histérica con los pañuelos occidentales y sus martirizadas portadoras. En Egipto, la última víctima de estas 'luchas religiosas' entre musulmanes y cristianos ha sido un adolescente, asimismo reventado a golpes hasta la muerte por las manos bien relavadas a base de abluciones de sus compañeros musulmanes, quejosos -a su fervorosa manera- de que el infiel llevara una cruz tatuada en la muñeca (ND).

'Regalos' de musulmanes para musulmanes

Como suele suceder con todas las mafias, al final siempre se vuelven contra quienes las apoyaron o consintieron, o contra quienes fueron los 'suyos' y ahora son también los 'otros', de manera que alguna mezquita llegó a ser alcanzada por la furia purificadora de los guerreros de Alá. En este sentido, el norte de Nigeria ya padecía durante el viernes de la semana pasada una oleada de atentados, previos a las masacres cristianas del sábado, aunque no tan sanguinarios puesto que no habían dejado muerto alguno. Fueron algunas bases militares las que primero sufrieron la yihad de los "militantes", como los denominan la biempensante prensa de progreso, independencia e imparcialidad de Occidente, que también respeta el inalienable derecho de estos "militantes islámicos" a constituirse en legítimos "insurgentes islamistas". Los ataques se produjeron en la ciudad de Maiduguri, el cuartel general de Boko Haram, ciudad en la que se prohibió la circulación de las motos puesto que, desde ellas, los 'militantes insurgentes islámicos' y sus kalashnikovs rociaban de sabiduría y limpieza las calles llenas de impureza.

Ahora los fieles bomba, a falta de motos, van montados en jeeps, lo que ha convertido al coche suicida en un legítimo agente de santa guerra también en Nigeria que ya fue experimentado -con éxito, todo hay que decirlo- en el ataque contra la sede de las Naciones Unidas en Abuja, con un muy meritorio resultado de 25 muertos y siete pisos del edificio desplomados. Coincidiendo con la oleada de atentados y ametrallamientos, la policía conseguía desbaratar otro de los creativos planes de Boko Haram para la ocasión, como era el de enviar bombas camufladas en regalos. En esta ocasión se trataba de regalos de los que se efectúan entre musulmanes tras las oraciones para ellos rituales. Ese día, una mezquita ya había sufrido el ataque de Boko Haram. Sin contar los ejecutados contra instalaciones militares. Al final, esta vez el pánico no se produjo en las iglesias, sino en los templos musulmanes, cuyos fieles salieron por piernas ante la aguerrida pujanza argumentativa de sus hermanos más exaltados en la fe y la defensa de la verdadera ley islámica.

Boko Haram parece haberse roto en tres facciones: una, descrita como "moderada", que desearía el fin de la violencia; otra, partidaria de 'negociar' un "acuerdo de paz", en la tolerante escuela negociadora y comprensiva de la española ETA; y la otra se niega a cualquier negociación y ha jurado, no imponer -porque ya está impuesta en el norte del país-, sino recrudecer la imposición de la "noble sharía", que dicen los conversos españoles, y que sitúan por encima de la Constitución de su país (ND). En Nigeria, por el momento, la ley islámica está obteniendo un gran éxito, en especial -como era previsible- de muertos.