NUEVO DIGITAL - Internacional
Explosión de poligamia en los 'matrimonios musulmanes'
@JavierMonjas - 08/07/2015

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La ley islámica se consolida en el Reino Unido. Más de cien mil matrimonios son ya polígamos en medio de una explosión de la sharía que asegura como un hecho consumado la existencia de la 'justicia islámica', un sistema legal paralelo al civil, no reconocido este último por una creciente proporción de la población musulmana. Mientras tanto, los británicos nativos se ajustan cada vez más las cuentas entre ellos. La última víctima ha sido un candidato a la presidencia del Partido Liberal Democrático, cristiano confeso, y, en consecuencia, crujido por los suyos en una caza de brujas interna. Y, en medio, ha tenido que ser una vez más una cámara oculta la que volviera a mostrar la barbarie intestina que bulle sin descanso en el país.

Los liberales demócratas del Reino Unido se encuentran en pleno proceso electoral interno. Los malos resultados obtenidos por Nick Clegg en las pasadas elecciones del mes de mayo llevaron a la dimisión al aliado de David Cameron, aunque la renuncia se detuvo en la dirección de su partido, y no en su posición como viceprimer ministro en el ejecutivo de mayoría conservadora. Y, en esas, estalló el juego sucio entre los candidatos.

Norman Lamb es uno de los hombres que aspiran a sustituir a Clegg al frente del partido. A finales del pasado mes de junio, Lamb se vio obligado a despedir de su campaña a dos colaboradores tras descubrirse que habían encargado una investigación entre miembros del partido con el fin de recabar sus opiniones respecto a cuestiones polémicas como los 'derechos de los gays' o el aborto.

A pesar de los desmentidos, el movimiento se interpretó como un sucio intento de influir en la campaña frente a otro rival que pretende la dirección del partido, Tim Farron, quien se ha presentado en múltiples ocasiones como cristiano. El equipo de campaña de Lamb pretendía ligar a Farron con supuestos valores 'conservadores' como las reservas ante los denominados 'derechos de los homosexuales' y el 'derecho al aborto'.

En medio del escándalo, Farron espetó a sus rivales: "Con seguridad, no habríais montado una campaña contra cualquier candidato al liderazgo del partido si este hubiera sido un humanista laico, un judío o un musulmán". Farron había sido calificado hacía escasas semanas por un alto responsable del partido como un "meapilas, beato coñazo, peligrosa mierdecilla" ("sanctimonious, god-bothering, treacherous little shit").

Es tal el 'respeto' que los 'no cristianos' obtienen en el Reino Unido que muchos de ellos se presentan como la 'solución' a los problemas del extremismo. A la vez que Tim Farron era 'vendido' por los suyos mismos como un peligroso sujeto para las libertades británicas, el primer concejal musulmán elegido para el ayuntamiento de Londres se presentaba a sí mismo como el recurso perfecto contra el extremismo musulmán y la expansión, incluso interna, del Estado Islámico. Según Sadiq Khan, candidato laborista a la alcaldía de la capital, un alcalde musulmán enviaría un "mensaje formidable al resto del mundo" y, en especial, a "los que odian en Irak y Siria", un mensaje de "confianza, tolerancia y respeto".

Pero, por el momento, el mensaje que está barriendo en el Reino Unido es el de la sharía. Una información del Times de Londres desvelaba que, según algunos estudios, más de cien mil matrimonios son ya polígamos en el país en medio de una explosión de jóvenes musulmanes que rechazan la ley y los valores británicos y se casan según la ley islámica. Las presiones para convertir en plenamente legal el paralelo sistema islámico se reproducen en los medios más masivos, con la primera 'juez islámica' del país -'jueces' masculinos existen desde hace años por docenas- exigiendo el reconocimiento legal de la poligamia o intentando hacer ver que el problema no es la poligamia en sí misma -no "tóxica" para la democracia británica-, sino el carácter individual de cada hombre que decida hacer uso de tal derecho concedido por Alá.

Pero mientras se recrudece la ofensiva islámica de los mensajes de moderación y tolerancia mezclados con pasos cada vez más audaces como la exigencia del reconocimiento legal de la ley islámica, solo alguna ocasional cámara oculta consigue llevar al exterior lo que se dice de puertas para adentro, en el interior de las reuniones reservadas de los pequeños grupos, una vez que ya se sabe que las mezquitas están siendo constantemente 'escuchadas'.

Ibtihal Bsis es una abogada que presenta desde hace años un programa en Islam Channel, un canal que emite desde Londres. Una cámara de teléfono estaba grabando una de sus charlas a pequeños grupos de mujeres cuando decía a su selecto auditorio que el Estado Islámico no es más que un invento de un Reino Unido y un Occidente en general que pretende eliminar la "identidad musulmana" y que las "ideas fuertes" que ellos preconizan son "una alternativa a las denominadas ideas democráticas", alternativa con la que los musulmanes "no se encuentran a gusto" (vídeo -en inglés).

La pía catequista islámica ha protestado enérgicamente a través de sus abogados por la emisión del vídeo y ha dicho que se encuentra muy "disgustada con la BBC" por la utilización de sus "comentarios fuera de contexto".