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Varias no albergan ni un solo niño cristiano
@JavierMonjas - 07/02/2017

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De acuerdo al islam, el lugar donde se recita una sola vez una sola oración musulmana queda convertido para siempre en espacio recuperado para Alá. La catedral de Glasgow es uno de esos lugares después de que un musulmán de 19 años fuera invitado durante una celebración "interreligiosa" de la Epifanía a leer un pasaje del Corán, y el tipo eligió precisamente aquel en que Alá declara blasfemos a quienes creen en que Jesús es Hijo de Dios. Fue demasiado para el reverendo Gavin Ashenden, uno de los Capellanes de la Reina, quien no solo dimitió de su cargo, sino que hizo pública su repugnancia a tanto "erróneo sincretismo".

El asombroso suceso ocurrió durante la celebración de la Epifanía en la catedral de Glasgow. "Yo soy el servidor de Dios, les dijo Jesús; él me ha dado el Libro y me ha constituido profeta [...]. Dios no puede tener hijos. ¡Lejos de su gloria esta blasfemia!". Los versículos 31 y 36 del capítulo 'María' del Corán fueron arrojados por Madinah Javed, de 19 años, y resonaron entre los infinitos muros de la catedral cristiana entre la estupefacción de los asistentes que, de forma inmediata, se convirtió en una enorme polémica. ¿Una celebración de la Epifanía con lecturas musulmanas en plena catedral de Glasgow? ¿Un musulmán declarando "blasfemos" a los propios creyentes cristianos en su propia y milenaria catedral?

David Chillingworth, obispo de la diócesis de Glasgow y 'primus' de la Iglesia Episcopaliana Escocesa, montó en cólera. Pero no ante tamaño desafío alentado por la propia parroquia, sino ante los airados mensajes de los suyos en protesta por el acto. "Rechazamos profundamente los extendidos insultos que hemos recibido por parte de la comunidad de la catedral", decía el buen hombre. En contundente respuesta, días después, la catedral de Gloucester organizaba otro acto "interconfesional" en el que un imán recitaba una oración islámica entre los muros del templo, otro espacio más ganado para la verdadera fe a los ojos de los musulmanes y una nueva humillación para los cristianos (ND).

Uno de los Honorables Capellanes de la Reina no pudo aguantar más. El prominente clérigo Gavin Ashenden comunicó a Buckingham Palace la dimisión de su honorífico cargo, aunque había sido desde la cabeza de la Iglesia de Inglaterra desde donde se le habían pedido explicaciones con anterioridad. El episodio de la catedral de Glasgow fue demasiado para Ashenden, quien, ante la "gravedad de la ofensa", decidió que lo mejor era irse para no tener que tragar más sapos.

Comunicó su decisión durante una entrevista con la BBC, pero ante la previsible polvareda que se iba a montar, decidió adelantar su decisión en su propio blog. "Puesto que creo una más elevada y vinculante obligación hablar en defensa de la fe que mantener un honor público que me impide hacerlo en estos momentos, he dimitido de mi puesto", declaraba en su sitio web.

"No acepto la más bien débil acusación de que la intolerancia es una mala cosa", añadía Ashenden ante la permanente política de apaciguamiento y 'tolerancia' con los musulmanes incrustados en el Reino Unido. Y, más tarde aun, lejos de callarse y ya metido en faena, Ashenden confesó a Breibart su profunda sensación de que el Reino Unido sería musulmán en unas pocas generaciones. Y sobre lo que estaba sucediendo ahora, el ya dimitido Capellán de la Reina tampoco se andaba con correcciones políticas: "Cuando ellos [los musulmanes] ven a los cristianos comportarse con debilidad, entonces dejan de respetarnos".

Además de las políticas de apaciguamiento, amplios sectores británicos ya denuncian el que consideran evidente hecho consumado de la sustitución por el islam de cada vez más amplios y significativos espacios cristianos. Ahora era el Sunday Times el que desvelaba en su edición del pasado domingo cómo decenas de colegios anglicanos y católicos ya albergaban en sus aulas una mayoría de alumnos musulmanes. Incluso algunos eran ya 'exclusivamente' musulmanes puesto que todos sus alumnos lo eran.

Según la Iglesia de Inglaterra, sus colegios "son creados principalmente para las comunidades donde se encuentran localizados". "Son inclusivos y sirven igualmente tanto a cristianos como a personas de otras religiones o a quienes no tienen ninguna religión", declara en su sitio web. Los colegios anglicanos y católicos reciben financiación del Estado y deben realizar prácticas religiosas diarias que los identifiquen con sus propias creencias.

En ningún caso se obliga a los estudiantes musulmanes o de otras confesiones a seguir los servicios religiosos protestantes o católicos en los respectivos colegios. Pero ante la creciente sustitución de los niños autóctonos por los musulmanes, son ya muchas las voces dentro del sector educativo que requieren la conversión en laicos de la red de colegios religiosos del Reino Unidos, al menos, allí donde los musulmanes no solo constituyen una significativa minoría, sino una abierta mayoría o, simplemente, son sus únicos inquilinos.

Se trata de que los niños de obediencia islámica no sientan una "experiencia incómoda" en los colegios. Puesto que los niños cristianos han quedado en minoría en decenas de estos colegios, se trata también de evitar experiencias "confusas" al "puñado de alumnos cristianos" rodeados por el océano islámico en un colegio ya solo nominalmente cristiano.