NUEVO DIGITAL - Internacional
Mientras se agrava la yihad de 'baja intensidad' con agresiones cotidianas
@JavierMonjas - 27/09/2014

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Aún sangraba por la nariz cuando grabó el vídeo con su móvil, empapada después de que "inmigrantes del Medio Oriente" la arrojaran al lago por el que paseaba con su perro. Puñetazos, patadas, y después pedradas (vídeo - subtítulos en inglés). Sara Lund-Jensen, danesa de 23 años, no es la única europea en probar la yihad cotidiana. En Holanda, otra joven también sabe lo que es recibir un puñetazo y ser pateada por sus compañeros "del Medio Oriente" (vídeo). En Roma, varios "inmigrantes" han decidido emprenderla a pedradas con los autobuses públicos conducidos por mujeres.

En realidad, no es justo hablar de "inmigrantes del Medio Oriente" como los originarios de la yihad europea de baja intensidad. Inmigrantes del Medio Oriente son también los cristianos que, por ejemplo en la misma Dinamarca de la apaleada y lapidada Sara Lund-Jensen, se ven obligados a huir de sus barrios debido a las constantes agresiones de sus convecinos y connacionales "musulmanes" (en inglés).

En realidad, tampoco es justo siquiera hablar de "inmigrantes cristianos del Medio Oriente". La joven que denunciaba el clima de terror impuesto en los barrios de mayoría musulmana ya nació de padres libaneses -cristianos- en Dinamarca. Lo que la convierte en danesa, pero danesa de cuarta categoría, sometida a la brutalidad de los otros 'nuevos daneses'.

Lo mismo en España. El "español" Mohamed Said Mohamed era detenido esta semana como líder de un grupo que enviaba verdaderos creyentes a combatir en las heroicas filas del Estado Islámico, donde, como decía un esclarecido político jordano-palestino, se sigue el islam al pie de la letra. "No se refiera usted al Estado Islámico como un producto americano", decía, muy, muy enojado, el sujeto a su entrevistadora, ya en sí misma predispuesta a la conspiración judeomasónica. "El Estado Islámico es puro islam. El Corán y la Suna constituyen su ideología, doctrina y conducta", concluía el tipo, remachando la obviedad.

El "español" Mohamed Said Mohamed tiene un hermano también "español", Zakarias, quien sirvió sin dar un solo problema en las filas del ejército "español" hasta que ahora se ha conocido la razón de tanta obediencia a los infieles: el aprendizaje del manejo de armas y explosivos, conocimiento que ha puesto en las manos de su "español" hermano con miras a limpiar el máximo territorio de infieles y apóstatas.

En Irak y Siria combaten en estos momentos más de tres mill yihadistas "europeos". La cifra la ponía el máximo responsable de la política antiterrorista de la Unión Europea. Según Gilles de Kerchove, un tercio de esa cantidad se ha unido a la yihad en los últimos meses, lo que supone que cada vez más "europeos" musulmanes sienten su sangre hervir de fervor yihadista.

En otras palabras, que los "europeos" que combaten en Siria e Irak constituyen ya en estos momentos una décima parte del ejército del Estado Islámico, pero que esa proporción se irá incrementando en el futuro ante el pío ardor guerrero de cada vez más "europeos". Por ejemplo, en la libérrima Escandinavia de la multiculturalidad y las agresiones a las nativas rubias, ya están aprendiendo lo que es que la exportación de yihadistas a gran escala. Miles de adolescentes islámicos tiemblan de deseo ante la perspectiva de unirse a la guerra santa de Alá y volver hechos unos hombres de verdad, es decir, musulmanes de verdad.

Pero hay otra forma de verlo. Si esos fervientes "europeos" se fueran y no regresaran no habría problema. La cuestión es que, terminada su carnicería halal, le quitan el polvo del desierto a su pasaporte europeo y tiran de ciudadanía democrática para exigir sus derechos de ciudadano democrático. O sea, que vuelven. O sea, que vuelven a entrar en Europa después de convocar a la matanza de cuantos más occidentales mejor desde la tierra liberada para el verdadero islam, como decía el esclarecido político jordano-palestino.

Mientras se ejecutan los arrestos de los "españoles" y demás "europeos", las inteligencias occidentales no dejan de advertir una y otra vez sobre la inmediata y cierta amenaza de ataques terroristas masivos en territorio norteamericano, europeo o australiano. En la propia Unión Europea, incluso los sonámbulos de las mullidas alfombras de la burocracia a gran escala consideran "inevitable" una sanguinaria ofensiva yihadista en territorio europeo.

Las fuentes consultadas en la inteligencia continental por diversos medios de prensa reconocen el enorme miedo de los políticos a una amenaza que consideran real, aunque, con el síndrome de la alfombra mullida afectando sus tolerantes neuronas, simplemente "no saben cómo enfrentarse al problema". "Todos temen que esto ya ese encuentre por completo fuera de control", se dice desde la inteligencia de la UE, para a continuación añadir: "Puede que ya sea demasiado tarde".